Víctor Pérez: "Se requieren nuevos rostros para dirigir a la UDI"

Víctor Pérez: "Se requieren nuevos rostros para dirigir a la UDI"

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El senador Víctor Pérez reabre el debate sobre la continuidad de la directiva que dirige Ernesto Silva y retoma sus críticas a la conducción del caso Penta. “La soberbia nos ha llevado a la situación en que estamos”, asegura, al tiempo que afirma que ha existido confusión y falta de debate interno en el manejo de la crisis.

El martes 4, Víctor Pérez rechazó asumir la jefatura de la bancada de senadores UDI por los siguientes meses. Lo hizo con la convicción de que el cargo lo obligaba a neutralizar las críticas que ha dirigido a la directiva que lidera Ernesto Silva por su manejo del caso Penta y que -esta semana- al iniciarse un nuevo período legislativo retoma con más fuerza.

¿Cómo está el clima interno en la UDI tras el receso de verano?

El clima es de incertidumbre, de preocupación. Todos constatan que el mundo político, pero especialmente en la UDI, hemos perdido algo que es esencial en la vida política, que es la confianza y la credibilidad de nuestro electorado. Eso obliga a hacer esfuerzos importantes para poder rectificar.

¿En qué nota que han perdido la confianza del electorado?

Tuve contacto con muchos partidarios, tanto militantes como no militantes, y lo que hay es una situación de frustración, molestia. Una sensación de que el mundo político no está enfrentando los temas reales de las personas y que se ven expuestos a situaciones irregulares o ilegales. La UDI, que era un partido distinto y popular, también está en esa situación. Eso hace que nuestro electorado esté desafectado. Si nosotros queremos revertir esto tenemos que actuar políticamente con claridad y humildad.

Ha sido crítico de cómo ha manejado la directiva de Silva el caso Penta. ¿Qué cree que ha faltado?

Lo esencial es que esa estrategia ha confundido a la UDI con Penta. Lo que había que hacer era evidenciar la realidad: que algunas candidaturas de la UDI tenían dificultades, pero la gran mayoría de los candidatos UDI no las tenían. Pero por el contrario, se planteó esto como un ataque al conjunto de la UDI y se entró a confundir. Después de la declaración de fines de enero se tendió a hacer una diferenciación, pero ya estaba hecho el daño esencial de confundir Penta con la UDI, que creo que es una situación infundada.

¿En eso tuvo que ver el parentesco de Silva con Carlos Alberto Délano?

No sé, a lo mejor es una apreciación de los hechos equivocada. Yo habría hecho algo distinto. Algunas de las personas involucradas son amigos queridos y a lo mejor eso también pudo haber influido. Pero siempre en el liderazgo de un partido lo que se tiene que buscar es resguardar la institución y apoyar moralmente a quienes lo necesitan. Jamás abandonarlos, pero hacer la diferencia de que una cosa es la UDI y otra cosa es quienes en un momento pueden enfrentar una situación compleja.

¿Usted critica el carácter institucional que se le ha dado a la crisis?

Ese carácter no corresponde. Lo que tenemos que hacer es un profundo debate, una conversación y discusión en la UDI, para ver cómo enfrentamos políticamente el tema. Hay que dejar a los tribunales realizar su trabajo y someternos a esa instancia, pero en lo político hay que discutir y trabajar duramente para recuperar la confianza y la credibilidad de la gente, por eso hay que actuar con humildad, rectificar, reconocer los errores políticos y tener un nuevo programa o proyecto que entusiasme y convoque a la ciudadanía. Y particularmente a nuestro electorado.

Habla de reconocer errores políticos, pero la directiva de Silva ha señalado que se ha pedido disculpas y que hasta ahí llegarán los gestos políticos. ¿A usted le parece que hace falta algo más?

El tema es cuál es el mensaje político que queremos dar en esta situación, y éste, a mi juicio, es que debemos separar lo que es Penta de la UDI y enfrentar con decisión que la política y su financiamiento tienen que estar en un estándar legislativo distinto, y creo que en eso puede que se haya encaminado un poco, pero no es suficiente.

¿Cómo separar el caso Penta de la UDI si lo que se expone es que ese holding era el financista de la colectividad?

Usted puede hablar con la mayoría de los candidatos de la UDI y respecto de eso van a ser negativos. Aquí no hay una vinculación tan fuerte como se ha querido establecer. Usted habla con nuestros candidatos a concejales, a alcalde, electos y no electos, los diputados se dan cuenta de que eso no es así, por lo tanto, esa vinculación ha estado más bien en el carácter mediático que en lo real.

¿A quiénes financiaba Penta en la UDI?

Diría que son hartos los que han salido públicamente a través de las investigaciones de los fiscales. Seguramente, Penta también dio un aporte de carácter legal que no está en discusión, pero lo que estamos discutiendo es el financiamiento de carácter irregular. La mejor demostración de ello es la declaración que hizo Iván Moreira. El enfrentó adecuadamente el tema. Era un problema que reconoció y sobre el cual ofreció disculpas: reconoció asuntos irregulares propios. Jamás la UDI participó en esa situación. Eso es lo que clarifica con mayor nitidez las situaciones que enfrentamos.

¿Extraña una declaración en términos similares de la senadora Von Baer, del diputado De Mussy o de Jovino Novoa, que también han sido vinculados al caso?

Más allá de hablar de casos particulares, me preocupa la UDI como acción colectiva. Somos partidarios de la libre empresa y de la economía libre, tenemos que dejar en claro que si apoyamos actividades empresariales es de manera seria y respetuosa de la ley. Esa es una cuestión fundamental que la UDI tiene que asumir con fuerza.

Usted había planteado que en marzo en el partido se debían tomar medidas rectificadoras. ¿A qué acciones se refería?

Siempre la UDI ha resuelto sus temas con un profundo debate interno, cuestión que hasta el día de hoy no sucede. Por eso, la necesidad de un consejo directivo ampliado es fundamental. Hay que escuchar a los distintos actores, a nuestros dirigentes regionales, nuestros alcaldes, para, en conjunto y unidad, poder enfrentar esta situación política de menoscabo, de pérdida de confianza y credibilidad. En ese debate hay que responder las preguntas que nuestros militantes se hacen. ¿Tenemos que seguir con el actual liderazgo o modificarlo? ¿Tenemos que hacer énfasis en otros aspectos? ¿Cuáles son nuestras propuestas políticas? ¿Cómo enfrentar en los hechos la acción? Eso significa un esfuerzo de todos, porque lo que hay hoy es una gran confusión.

¿Usted insiste en que debe abordarse la continuidad de la mesa directiva?

Por supuesto. Todos tenemos que estar abiertos a ese debate. La situación en la que nos encontramos hoy día se puede revertir con el mismo liderazgo, pero puede que tengamos que estar abiertos a asumir otros líderes, otras caras y otras propuestas, con otros énfasis. Pero eso lo tenemos que discutir y conversar.

¿Cuál es su postura sobre ese punto?

Creo que tenemos que tener nuevos rostros y nuevas personas; hombres y mujeres distintos para dirigir la UDI. Pero esa es una opinión muy personal que yo quiero sociabilizar en conjunto con la UDI, porque todas las decisiones las tenemos que tomar de una manera unánime.

La directiva de Silva nace bajo este discurso de renovación de rostros…

El contexto político hoy día es distinto. Todo el sistema político ha sufrido un tsunami. A lo mejor, cualquier otra directiva habría tenido que actuar de la misma manera. Yo he planteado que si hubiera sido el presidente de la UDI lo habría hecho de manera diferente, pero ya lo hecho, hecho está y hoy día la UDI tiene que abrirse a debatir. Tenemos que volver a ser la UDI popular, el partido que creó Jaime Guzmán, diferenciarnos de otros partidos tradicionales, cosa que hoy día hemos perdido.

¿Qué habría hecho distinto?

En primer lugar, separar desde el inicio a la UDI de Penta. Ahí está el pecado original: el tema era con algunas candidaturas. Cuando uno ve a los partidos de izquierda, tienen problemas más dramáticos que los nuestros. El discurso de la igualdad se les vino abajo, el combate de abusos a los privilegios y el lucro también, pero han hecho la diferenciación inmediata entre los partidos y quienes cometieron esos hechos.

¿Cree que la conducción de la crisis por parte de Silva ha sido confusa?

Hoy día veo a la UDI más preocupada del proceso judicial que de las respuestas políticas que les tenemos que dar a nuestro electorado y a la ciudadanía.

¿Es una conducción que ha sido poco experimentada, les faltó experiencia?

Son personas capaces, pero creo que no han leído adecuadamente el contexto en que esto se dio, ni el sentir de nuestro electorado y militantes, por lo tanto, al no hacerlo han tomado una línea que es compleja para la UDI. Ha habido una conducción equivocada.

¿Cree que el caso Caval le ha dado un mayor margen de acción a Silva para generar condiciones políticas para un acuerdo transversal que permita superar la crisis?

Creo en los acuerdos. Tenemos que tener un acuerdo con todas las fuerzas políticas y la sociedad para ver cómo enfrentamos el tema a futuro. A veces se habla del acuerdo como algo que hay que tapar.

Hay temor a una suerte de arreglín político, como señaló la senadora Lily Pérez…

No veo a nadie dispuesto a hacer un arreglín. Incluso, se mencionó injustamente el MOP-Gate como un arreglín. El MOP-Gate significó un acuerdo que hoy parece insuficiente en materia de institucionalidad y asuntos de campañas, pero no evitó que los ministros se fueran presos o condenados. No evitó que empresas que estaban vinculadas fueran sometidas a procesos. Ahí no hubo ningún arreglín y se habla mucho desde la ignorancia o de mala fe. Los tribunales tienen que actuar, si alguien cometió ilícitos tiene que ser sancionado y nosotros, en unidad política, tenemos que llegar a un acuerdo para tener una institucionalidad de financiamiento de la política transparente, fiscalizable, para que todos sepamos y nos atengamos a las reglas del juego. Pero, sobre todo, que los políticos tengamos una conducta rigurosa, austera y actuar con humildad. Creo que la soberbia nos ha llevado a la situación en que estamos.

¿Soberbia de quién?

Muchas veces en el mundo empresarial se actúa con mucha soberbia al saber que no les pasará nada. Hoy día estamos en un proceso en que pueden, los principales líderes de grupos empresariales, estar detenidos. En el mundo político también muchos creen que tienen clavada la rueda de la fortuna, y no. Creo que siempre hay que enfrentar las cosas con humildad, hacer bien a los demás. Eso, en momentos tan difíciles y complejos, nos debe servir para cambiar nuestro modo de actuar.

¿Había un grupo en la UDI que tenía financiamiento al que no accedían todos los candidatos del partido?

Se han acercado a hablar conmigo candidatos que han tenido financiamientos muy por debajo de la cifra de la que se está hablando. A lo mejor algunos podían trabajar para obtener más financiamiento que otros, pero no creo que haya habido un privilegio per se. Pero se dio un asunto de desequilibrio, y por eso creo que hay que generar una institucionalidad que les permita a todos acceder a recursos que permitan llevar adelante sus campañas políticas sin presión o problema de ningún tipo de naturaleza.

¿Se deben tomar ahora medidas disciplinarias contra aquellos dirigentes y parlamentarios que han aparecido implicados en el caso Penta?

Los parlamentarios recibieron un mandato ciudadano en una elección libre, secreta y legítima. Mientras no sean condenados por un tribunal, no se debe tener ninguna medida. Lo otro sería alterar la voluntad popular. Los tribunales son los únicos que sancionan a la gente en este país. Los partidos no somos jueces, y mientras un tribunal no los sancione, tenemos que esperar con tranquilidad el desarrollo de esa investigación, porque se puede cometer una injusticia que después es muy difícil de reparar.

¿No cree que como gesto político debieran voluntariamente congelar sus militancias?

Más que las decisiones individuales, a mí me interesan las decisiones colectivas, las señales que dé la UDI y los caminos que tenga. Para eso se necesita un consejo directivo ampliado para debatirlo. Yo no soy quién para pedirles a las personas que tomen cierto tipo de actitudes. El debate colectivo de la UDI es el que debe llevar a tomar las decisiones, por eso es muy importante hacer ese debate.(La Tercera)

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