El presidente del Senado, Manuel José Ossandón, aclaró la controversia suscitada por la no renovación automática de Raúl Guzmán en la secretaría de la corporación. El parlamentario de Renovación Nacional explicó que no se trata de una medida arbitraria, sino del cumplimiento de un decreto que vence el 10 de marzo, argumentando que corresponde a la nueva composición de la Cámara Alta, que asume el 11 de marzo, decidir quién liderará la administración del estamento.

Ossandón criticó la intención de dejar cargos «amarrados» antes del cambio de legislatura y aseguró que Guzmán tiene total libertad para postular nuevamente al proceso de selección bajo las nuevas autoridades. Según el legislador, ha consultado a senadores electos quienes coinciden en que la designación del próximo secretario o secretaria es una facultad que debe ejercer el nuevo Senado en pleno ejercicio de sus funciones.

Por otro lado, el senador abordó las supuestas amenazas y ataques que ha recibido por parte de un sector del Partido Socialista. Ossandón denunció presiones para contratar a un profesional de las comunicaciones con una remuneración superior a los nueve millones de pesos, bajo el argumento de un concurso público que, según su versión, no fue ganado por dicha persona. El parlamentario fue enfático en señalar que no cederá ante estas exigencias, incluso si ello pone en riesgo su permanencia en el cargo.