El equipo económico del Presidente electo, José Antonio Kast, liderado por el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha situado la rebaja del impuesto a las utilidades de las empresas como uno de los pilares del programa “Desafío 90”. La iniciativa busca reducir la tasa actual del 27% al 23%, con la posibilidad de alcanzar un 20% mediante la aplicación de créditos tributarios destinados a fomentar la contratación formal. Esta medida pretende alinear a Chile con el promedio de los países de la OCDE y revertir la tendencia al alza iniciada hace una década.

La propuesta se enmarca en una corriente global de reducción de la carga tributaria corporativa, según destaca un informe de la Tax Foundation. Mientras que en las últimas décadas el promedio mundial ha caído significativamente, Sudamérica se mantiene como la región con los ajustes más moderados. Con la implementación de este cambio, Chile abandonaría los niveles impositivos de naciones como Sudáfrica o Gambia para situarse en rangos similares a los de Austria e Israel, buscando mejorar su competitividad en el mercado internacional.

Este ajuste fiscal forma parte de un paquete de medidas urgentes que el nuevo Ejecutivo pretende tramitar durante sus primeros tres meses de gestión, junto con prioridades en seguridad y salud. De prosperar la iniciativa, se concretaría una rebaja que la administración saliente no logró materializar por falta de consenso político. El enfoque del nuevo gobierno apunta a que una menor tasa estatutaria actúe como un dinamizador del crecimiento económico y una herramienta efectiva para combatir la informalidad laboral. (NP-Gemini-DF)