El alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS), reveló que la Fiscalía le informó sobre la existencia de un presunto plan para asesinarlo el próximo 17 de septiembre y aseguró que el Presidente José Antonio Kast aceptó acompañarlo ese día en la comuna.
En entrevista con Mesa Central de Canal 13, White explicó que durante la semana fue citado por el fiscal Marcos Pastén, quien le comunicó los antecedentes sobre la amenaza y dispuso medidas destinadas a reforzar su seguridad.
Según relató el jefe comunal, la información surgió en el marco de una investigación distinta a su caso, en la que el Ministerio Público habría detectado antecedentes sobre un intento de ejecución programado para el 17 de septiembre.
White señaló que anteriormente había recibido seis amenazas de muerte mediante correos electrónicos, cartas y advertencias realizadas tanto en espacios públicos como en su propio domicilio. En uno de esos episodios, recordó que desconocidos llegaron en una camioneta sin patente hasta su vivienda después de un operativo municipal para retirar comercio ambulante del centro de San Bernardo y lo amenazaron desde el exterior.
El alcalde reconoció que conocer la existencia de una planificación concreta para atentar contra su vida lo llevó a evaluar su continuidad en el cargo. Sin embargo, afirmó que el respaldo posterior de su familia, vecinos y distintas autoridades fue determinante para decidir seguir ejerciendo sus funciones.
Pese a las recomendaciones para abandonar temporalmente San Bernardo, White aseguró que continúa residiendo en su domicilio y sostuvo que dejar la comuna sería incompatible con la manera en que entiende su responsabilidad como alcalde.
Tras conocerse las amenazas, el jefe comunal sostuvo una reunión con el Presidente Kast. White relató que solicitó conversar en privado con el Mandatario y que durante ese encuentro lo invitó a visitar San Bernardo el 17 de septiembre, coincidiendo con la fecha en que presuntamente estaba previsto el atentado. Según el alcalde, Kast aceptó la invitación.
El militante socialista afirmó además que espera que el Gobierno obtenga resultados positivos en materia de seguridad, pese a las diferencias políticas que mantiene con el Presidente. A su juicio, el avance del crimen organizado obliga a superar parte de las disputas tradicionales entre oficialismo y oposición.
White también formuló una autocrítica hacia su sector político y sostuvo que la izquierda no ha dimensionado adecuadamente durante la última década la gravedad de los problemas de seguridad. Asimismo, planteó la necesidad de diferenciar el ejercicio legítimo de la autoridad de prácticas autoritarias.
Entre sus propuestas, el alcalde llamó a establecer un plan de Estado a diez años para enfrentar al crimen organizado, fortalecer las capacidades de inteligencia y concentrar esfuerzos en perseguir los recursos financieros de las organizaciones criminales.
También reiteró su postura favorable a utilizar de manera acotada a las Fuerzas Armadas, bajo conducción civil, en determinadas funciones que permitan liberar recursos policiales actualmente destinados a la protección de infraestructura crítica.
White advirtió que las amenazas contra autoridades municipales podrían representar una señal de una eventual escalada del crimen organizado y sostuvo que, si el Estado no logra contener a estas organizaciones, podrían avanzar desde los ataques contra autoridades hacia intentos de influir directamente en las instituciones y la política nacional. (NP-ChatGPT-La Tercera)
