El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, anunció que la intervención militar en territorio iraní concluirá en un plazo de semanas, subrayando que el plan estratégico se encuentra adelantado. Durante la reunión del G7 en las cercanías de París, el funcionario enfatizó que el objetivo primordial es impedir que el gobierno iraní desarrolle armamento nuclear, instando además a la comunidad internacional a colaborar activamente en la seguridad del estrecho de Ormuz.
A casi un mes del inicio de las acciones bélicas conjuntas entre Estados Unidos e Israel, Rubio mostró optimismo respecto al cumplimiento de las metas militares. Aunque evitó profundizar en detalles operativos, reveló que han existido intercambios de señales con sectores del sistema iraní que sugieren una disposición al diálogo diplomático, si bien Teherán aún no ha respondido formalmente a la propuesta de paz de Washington.
SEGURIDAD MARÍTIMA EN EL ESTRECHO DE ORMUZ
Respecto a la crisis en el estrecho de Ormuz, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló que su país no necesariamente debe liderar el restablecimiento del tráfico marítimo, sino que espera una mayor implicación de naciones asiáticas y del G7. Por su parte, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, confirmó un consenso para implementar un sistema de escolta de buques que garantice la libertad de navegación una vez finalizados los objetivos militares.
NEGOCIACIONES Y EXPECTATIVAS DE PAZ
En paralelo, el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, adelantó la posibilidad de que se concreten reuniones clave durante esta semana para avanzar hacia un acuerdo de paz. A pesar de que Irán no ha reconocido oficialmente estos acercamientos, Witkoff destacó que el tránsito incipiente de algunas embarcaciones es una señal positiva de las negociaciones en curso, aun cuando persisten incidentes como el desvío de cargueros chinos por falta de garantías de seguridad. (NP-Gemini-Cooperativa-Agencias)
