El partido gobernante de Armenia obtuvo una contundente victoria en las elecciones legislativas celebradas este domingo, consolidando el liderazgo del primer ministro Nikol Pashinian y fortaleciendo la estrategia de acercamiento del país hacia Occidente en medio de crecientes tensiones con Rusia.

Según los resultados oficiales difundidos por la Comisión Electoral Central, la colectividad Contrato Civil alcanzó el 49,8% de los votos, superando ampliamente a la alianza Armenia Fuerte, encabezada por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetian, que obtuvo el 23,3% de las preferencias.

El nuevo Parlamento también contará con representación de otras fuerzas opositoras, entre ellas la alianza Armenia, liderada por el expresidente Robert Kocharian, que logró el 9,9% de los sufragios, además del partido Armenia Próspera, que consiguió un 4%.

La participación electoral alcanzó el 59%, en unos comicios considerados clave para definir el rumbo geopolítico de esta nación del Cáucaso, que en los últimos años ha buscado reducir su dependencia de Moscú y profundizar sus relaciones con la Unión Europea y Estados Unidos.

Tras conocerse los resultados, el primer ministro Nikol Pashinian calificó el triunfo como una “victoria histórica” y aseguró que permitirá garantizar la estabilidad y el desarrollo del país. Asimismo, reiteró su intención de continuar fortaleciendo los vínculos con las potencias occidentales, sin abandonar completamente las relaciones con Rusia.

Desde la oposición, Samvel Karapetian cuestionó la legitimidad del proceso electoral y denunció supuestas irregularidades durante la campaña y la jornada de votación. Además, afirmó que varios integrantes de su equipo fueron detenidos en las semanas previas a los comicios.

Las autoridades armenias informaron que se abrieron decenas de investigaciones por presuntas infracciones electorales, incluyendo denuncias de voto múltiple, mientras nueve personas fueron detenidas en el marco de dichas pesquisas.

La elección se desarrolló en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre Armenia y Rusia. El Gobierno de Pashinian ha manifestado reiteradamente su malestar por la falta de apoyo de Moscú durante la guerra con Azerbaiyán en 2020 y la posterior pérdida del enclave de Nagorno Karabaj en 2023.

A raíz de esos acontecimientos, Armenia ha congelado parcialmente su participación en mecanismos de cooperación liderados por Rusia y ha intensificado los contactos con Bruselas y Washington, llegando incluso a plantear la posibilidad de una futura adhesión a la Unión Europea.

Este acercamiento ha generado inquietud en el Kremlin. Durante los meses previos a la elección surgieron acusaciones sobre intentos de influencia política y económica por parte de Rusia, incluyendo restricciones comerciales a productos armenios y campañas de desinformación orientadas a cuestionar la integración con Occidente.

Tras los resultados, representantes de la Unión Europea valoraron la decisión expresada por los votantes armenios y destacaron el respaldo obtenido por las fuerzas que promueven una mayor cooperación con Europa. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)