Una grave polémica historiográfica y ética se desató tras la publicación de un reportaje en el diario El Mercurio este 28 de enero, el cual sostiene que el exoficial de la DINA, Armando Fernández Larios, huyó de Chile protegido por la Vicaría de la Solidaridad. La afirmación ha sido calificada como una falsedad absoluta por especialistas y defensores de derechos humanos, dado que invierte el rol histórico de una institución dedicada precisamente a perseguir los crímenes cometidos por el aparato represivo al que pertenecía el exagente.

Armando Fernández Larios, integrante de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), es una figura clave en casos de terrorismo de Estado, incluyendo el asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Moffitt en Washington en 1976, además de su participación en la Caravana de la Muerte. Actualmente, el exmilitar se encuentra detenido en Estados Unidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), bajo una categoría reservada para violadores de derechos humanos, a la espera de una posible extradición a Chile que se definiría en las próximas semanas.

La vinculación de la Vicaría de la Solidaridad en la huida de Fernández Larios representa una distorsión de los hechos documentados. La Vicaría fue la principal entidad encargada de documentar las torturas, secuestros y homicidios perpetrados por la DINA, actuando como un pilar de defensa para las víctimas y sus familias. Atribuirle la protección de un victimario no solo contradice los registros judiciales, sino que relativiza la labor de quienes enfrentaron la represión desde la Iglesia Católica y la sociedad civil.

Expertos recalcan que el archivo de la Vicaría ha sido fundamental para combatir la impunidad y que cualquier error de esta magnitud en un medio nacional daña la memoria histórica del país. Lejos de haber facilitado el escape de agentes estatales, la institución fue objeto de persecución por parte de los mismos organismos que integraba Fernández Larios, por lo que el reporte de prensa ha sido interpretado como una grave falta a la ética informativa y a la verdad histórica de la dictadura. (NP-Gemini-Vicaría de la Solidaridad)