La administración encabezada por Delcy Rodríguez inició gestiones con empresas internacionales para recuperar el sistema eléctrico del país, tras reuniones con autoridades de Estados Unidos que abrieron la puerta a eventuales inversiones en el sector energético.
En ese contexto, delegaciones de Siemens y General Electric visitaron Venezuela para evaluar el estado de la infraestructura eléctrica, especialmente en complejos clave como Guri, Caruachi y Macagua, ubicados en el sistema hidroeléctrico del Bajo Caroní.
Las inspecciones apuntan a diseñar un plan de recuperación que podría implicar inversiones estimadas entre 15 mil y 40 mil millones de dólares, con un horizonte de ejecución de entre cinco y quince años. Una de las primeras zonas priorizadas sería el estado Zulia, afectado por reiterados apagones.
Expertos advierten que, pese al interés empresarial, el contexto político y económico del país representa un factor de riesgo. Analistas sostienen que la llegada de inversión extranjera dependerá en gran medida de la estabilidad institucional y de avances hacia un escenario democrático que otorgue garantías a largo plazo.
Asimismo, se plantea que estos anuncios podrían tener un componente político, en momentos en que el gobierno busca mejorar su imagen interna e internacional, en un contexto marcado por crisis económica y cuestionamientos al sistema político.
Desde las propias empresas, en tanto, han señalado que continúan evaluando el escenario antes de adoptar decisiones definitivas, priorizando la seguridad de sus operaciones y trabajadores ante la persistente incertidumbre.
El eventual ingreso de capital extranjero en el sector eléctrico es visto como clave no solo para estabilizar el suministro, sino también para impulsar otras áreas productivas, como la industria petrolera, altamente dependiente de una red energética confiable. (NP-ChatGPT-DW)
