El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, defendió el bombardeo a Irán aludiendo a la Segunda Guerra Mundial, en medio de la controversia con el papa León XIV por la ofensiva militar impulsada por el gobierno de Donald Trump.

Las declaraciones del vicepresidente se producen tras los cuestionamientos del pontífice, quien ha reiterado su postura contra la guerra y criticado indirectamente las acciones militares estadounidenses. En respuesta, Vance argumentó que el uso de la fuerza puede ser legítimo en ciertos contextos históricos, como la lucha contra el nazismo.

El intercambio se da en un clima de creciente tensión entre la Casa Blanca y la Iglesia católica, luego de que Trump calificara al Papa como “débil” y cuestionara su postura en política internacional.

Durante una actividad en Georgia, Vance cuestionó los planteamientos del pontífice sobre la doctrina cristiana frente a la guerra, señalando que sus opiniones deberían estar “ancladas en la verdad”, aunque posteriormente matizó sus dichos y expresó respeto por el líder religioso.

El vicepresidente también intentó restar dramatismo al conflicto, señalando que las diferencias entre autoridades políticas y religiosas son naturales, especialmente cuando abordan temas globales desde perspectivas distintas.

El episodio refleja las dificultades del gobierno estadounidense para justificar una guerra que enfrenta críticas internas y externas, así como las tensiones entre convicciones religiosas y decisiones de política exterior. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)