La ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, abordó la actual crisis que enfrenta el oficialismo tras las discrepancias surgidas durante la tramitación de la ley Naín-Retamal. Esta situación ha escalado a tal punto que el Partido Socialista anunció su retiro del comité político ampliado, mientras que el PPD se encuentra en un proceso de reflexión sobre su continuidad en dicha instancia de coordinación con el Palacio de La Moneda.
Desde el Ejecutivo, la portavoz manifestó la esperanza de que el próximo encuentro cuente con la participación de todas las colectividades. Vallejo reconoció que existen diferencias importantes respecto a los efectos de la discusión legislativa, pero enfatizó la necesidad de resolver estos conflictos en los espacios institucionales correspondientes, evitando los ataques públicos entre los miembros del sector.
La ministra subrayó que la unidad del mundo progresista es fundamental para avanzar en justicia social y proteger los derechos ciudadanos. Para ejemplificar esto, recordó logros recientes como la reforma de pensiones, la reducción de la jornada laboral y el aumento del salario mínimo, objetivos que, a su juicio, habrían sido imposibles de alcanzar sin un bloque cohesionado.
Finalmente, la secretaria de Estado hizo un llamado a “poner la pelota al piso” y priorizar los desafíos del país por sobre las legítimas diferencias internas. Advirtió que tensionar las relaciones hasta generar una división profunda solo lograría debilitar al sector frente a los desafíos futuros y las necesidades de la ciudadanía.