El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una advertencia directa al gobierno de Cuba, instándolo a alcanzar un acuerdo con Washington bajo la amenaza de enfrentar consecuencias críticas. A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense aseguró de manera enfática que el flujo de petróleo y recursos financieros desde Venezuela hacia la isla ha llegado a su fin. Esta declaración se produce en el marco de una crisis regional sin precedentes tras el derrocamiento de la administración de Nicolás Maduro la semana pasada.
Según detalló el mandatario, la dependencia energética de Cuba, sostenida por más de dos décadas a través de acuerdos con Caracas, ya no cuenta con el respaldo de las fuerzas de seguridad cubanas que operaban en territorio venezolano. Trump afirmó que gran parte del contingente que prestaba servicios de protección al gobierno de Maduro resultó abatido durante la incursión militar estadounidense en la capital venezolana. Con la caída del poder chavista, el presidente estadounidense remarcó que Venezuela ya no requiere de lo que denominó una tutela por parte de agentes extranjeros.
En un gesto que subraya la presión diplomática, Trump respaldó públicamente la idea de que el actual secretario de Estado, Marco Rubio, asuma un rol protagónico en la futura gobernanza de la isla. Al compartir una publicación que sugería a Rubio como próximo presidente de Cuba, el líder republicano comentó que la propuesta le resultaba acertada. Este movimiento refuerza la postura de línea dura que la Casa Blanca ha adoptado hacia el régimen castrista, al que califica como un Estado fallido en una situación de extrema fragilidad.
La advertencia de Washington llega en un momento de aguda crisis energética en Cuba, que ha intentado paliar sus apagones masivos mediante importaciones de emergencia desde países como México. No obstante, Trump fue categórico al señalar que el suministro de crudo venezolano ha quedado reducido a cero. El ultimátum presidencial establece un horizonte de negociación inmediato para La Habana, sugiriendo que la ventana de oportunidad para un acuerdo político se cerrará pronto si no se producen cambios estructurales en la isla. (NP-Gemini-Emol-AFP)



