El Gobierno del Reino Unido cuestionó el despliegue de una bandera alusiva a las islas Malvinas realizado por jugadores de la selección argentina tras su triunfo sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026. Desde Londres reiteraron su respaldo a la soberanía británica sobre el archipiélago y al principio de autodeterminación de sus habitantes.
La portavoz del primer ministro Keir Starmer, Sophie Nazemi, afirmó que la posición del Gobierno británico no ha cambiado y sostuvo que el futuro de las islas corresponde decidirlo a sus residentes. Asimismo, recordó que en el referéndum realizado en 2013 la amplia mayoría de los habitantes del territorio manifestó su voluntad de continuar bajo administración del Reino Unido.
El ministro británico de Ciencia, Peter Kyle, calificó como inapropiado el gesto de los futbolistas argentinos y sostuvo que la política debe mantenerse al margen del deporte. En esa línea, pidió a la FIFA realizar una investigación sobre lo ocurrido, argumentando que uno de los principios del torneo es evitar manifestaciones políticas durante las competencias.
La controversia se originó luego de que los jugadores argentinos exhibieran una bandera con la consigna “Las Malvinas son argentinas” al término del encuentro disputado frente a Inglaterra, reavivando la histórica disputa por la soberanía del archipiélago, escenario de la guerra entre ambos países en 1982.
Desde Buenos Aires, el Presidente Javier Milei respaldó la expresión de los futbolistas, señalando que el reclamo por las islas forma parte del sentir de los argentinos. No obstante, precisó que las reivindicaciones territoriales deben desarrollarse por la vía diplomática y no en el ámbito deportivo.
El Mandatario también reconoció la posibilidad de que la FIFA adopte una sanción económica contra la Asociación del Fútbol Argentino por lo ocurrido, aunque reafirmó que el objetivo de su gobierno es avanzar en la recuperación de las Malvinas mediante el diálogo internacional y las gestiones diplomáticas. (NP-ChatGPT-Emol)
