Los países de la Unión Europea dieron luz verde definitiva a un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, junto con un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, luego de que Hungría levantara el veto que mantenía sobre ambas decisiones.

El bloqueo había sido impulsado por el Gobierno del primer ministro Viktor Orbán, quien condicionó su aprobación a la reparación del oleoducto Druzhba en territorio ucraniano. La medida fue destrabada tras el anuncio del presidente Volodímir Zelenski sobre la restauración de esta infraestructura clave para el suministro energético hacia Hungría.

Las decisiones fueron adoptadas por los embajadores de los Estados miembros ante la UE y deberán ser ratificadas mediante un procedimiento escrito. El acuerdo permitirá avanzar en la emisión de deuda por parte de la Comisión Europea para financiar la ayuda, considerada clave para sostener a Ucrania en el contexto de la guerra.

Orbán, quien recientemente perdió las elecciones frente al opositor Péter Magyar, había comprometido previamente su respaldo al paquete, pero luego se retractó en medio de la campaña electoral. Su postura generó tensiones con otros países del bloque, que buscaban aprobar las medidas antes del aniversario de la invasión rusa.

En paralelo, también se desbloqueó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, que había sido frenado por Hungría y Eslovaquia. Las medidas incluyen restricciones al sector energético, nuevas sanciones a bancos y empresas, y acciones para evitar la exportación de productos sensibles hacia territorio ruso.

Con este avance, la UE busca reforzar su apoyo financiero y político a Ucrania, mientras intensifica la presión económica sobre Moscú en medio de un conflicto que se extiende por más de dos años. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)