La propuesta de la UDI para conformar una sola coalición oficialista, integrando a los ocho partidos que respaldaron a José Antonio Kast y dejando atrás a Chile Vamos, generó divisiones internas en el bloque. Desde el Partido Republicano descartaron rápidamente la iniciativa, marcando distancia frente a un eventual rediseño estructural del sector.
El jefe de bancada republicano, Benjamín Moreno, sostuvo que el énfasis debe estar en avanzar en la agenda prioritaria más que en modificar la orgánica política. Indicó que resolver problemas de fondo es clave y que la forma de coalición no determina la capacidad de concretar dichas tareas. Asimismo, subrayó la necesidad de توافقar medidas esenciales entre quienes integran el oficialismo y quienes buscan impulsar la recuperación del país.
Las discrepancias también se hicieron evidentes en Renovación Nacional. La vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón, destacó que existen diferencias en la manera de ejercer la política entre Chile Vamos y sectores como republicanos, libertarios y socialcristianos, evidenciando estilos y enfoques divergentes dentro del bloque.
El debate escaló luego de que el diputado Eduardo Cretton (UDI) advirtiera que una actitud poco colaborativa del Partido Republicano podría perjudicar al gobierno. Moreno respondió descartando una lógica electoralista y enfatizando que el foco está en objetivos país, recalcando que no es necesario pertenecer a un partido específico para respaldar iniciativas orientadas a la reconstrucción nacional.
ALZA DE TENSIONES Y CRÍTICAS INTERNAS
Más allá del episodio puntual, en Chile Vamos reconocen un aumento en las fricciones con el Partido Republicano, atribuidas principalmente a lo que consideran una limitada visibilidad pública de sus dirigentes en apoyo al Ejecutivo. Esta situación, afirman, ha incrementado la exposición del resto del bloque en la defensa del gobierno, generando incomodidad interna e incluso la ausencia de algunos parlamentarios en instancias comunicacionales.
Desde el Partido Republicano, en tanto, defienden su actuar señalando que han mantenido coherencia con el Ejecutivo, aunque consideran que varias críticas a la administración carecen de sustento y no aportan soluciones, razón por la cual evitan pronunciarse en cada controversia.
Las tensiones también se reflejaron en el Congreso tras la ausencia de la ministra vocera Mara Sedini en comisiones legislativas durante dos jornadas consecutivas. Mientras surgieron cuestionamientos, la jefa de bancada de la UDI, Flor Weisse, respaldó a la secretaria de Estado, señalando que su inasistencia se debió a obligaciones propias de su cargo.
PROYECCIONES Y TEMORES EN EL BLOQUE
En Chile Vamos advierten que el escenario podría derivar en una dinámica similar a la experimentada durante el gobierno de Gabriel Boric, donde ajustes políticos obligaron a reconfigurar el equilibrio interno del oficialismo. En ese contexto, estiman que eventualmente el Partido Republicano podría verse presionado a ceder espacios en el Ejecutivo, incluyendo ministerios, replicando fórmulas de integración política aplicadas en administraciones anteriores. (NP-ChatGPT-Emol)
