Unrecognizable group of friends in casualwear gathered together outdoors and using their devices, close-up shot

El creciente uso de internet y de las plataformas digitales ha instalado nuevos desafíos para la salud, el aprendizaje y las relaciones sociales. Académicos de la Universidad Católica de Temuco (UCT) señalaron que la hiperconectividad está modificando la manera en que las personas interactúan con su entorno y advirtieron sobre la necesidad de promover un uso más consciente de la tecnología.

De acuerdo con la XII Encuesta de Acceso y Uso de Internet de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), el 96,6% de los hogares en Chile cuenta con acceso a internet. Además, el 87,3% de la población utiliza WhatsApp, el 76,1% participa en redes sociales y el 75,6% consume contenidos audiovisuales a través de plataformas digitales, cifras que reflejan la creciente presencia de estos servicios en la vida cotidiana.

El académico de Ingeniería Informática de la UCT, Julio César Rojas, explicó que las plataformas digitales emplean algoritmos capaces de analizar los hábitos de los usuarios para personalizar los contenidos que reciben. Según indicó, estos sistemas agrupan perfiles de acuerdo con intereses similares y forman parte de la denominada economía de la atención, cuyo objetivo es prolongar el tiempo de permanencia de las personas en las aplicaciones y servicios digitales.

Desde la Escuela de Psicología de la misma universidad, la académica Ana María Salinas advirtió que la hiperconectividad se produce cuando el tiempo dedicado a las pantallas desplaza actividades fundamentales para el bienestar, como las relaciones presenciales, el descanso, la actividad física o la lectura. A su juicio, el principal desafío no radica en la tecnología, sino en evitar que sustituya experiencias esenciales para el desarrollo personal.

La especialista señaló que uno de los efectos más relevantes se observa en niños y adolescentes, quienes, al exponerse de manera constante a contenidos breves y altamente estimulantes, pueden desarrollar mayores dificultades para mantener la atención en actividades como el estudio o la lectura prolongada. Asimismo, alertó sobre el impacto que el uso excesivo de dispositivos puede tener en la calidad del sueño y en el desarrollo cognitivo y emocional.

Los académicos también plantearon que muchas personas utilizan las redes sociales para satisfacer necesidades de interacción, reconocimiento o compañía, por lo que recomendaron fomentar espacios de convivencia familiar, actividades recreativas, deporte y hobbies como herramientas para mantener un equilibrio saludable entre la vida digital y la presencial.

Desde una perspectiva interdisciplinaria, la Universidad Católica de Temuco desarrolla investigaciones sobre los efectos sociales de la transformación digital, con el propósito de comprender cómo la conexión permanente está redefiniendo los hábitos cotidianos y de promover un uso responsable de las tecnologías.