La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó este viernes su renuncia al presidente Donald Trump, argumentando motivos familiares relacionados con el delicado estado de salud de su esposo, Abraham Williams, quien fue diagnosticado con un extraño cáncer óseo.
La salida de Gabbard se concretará el próximo 30 de junio de 2026, según detalló en una carta enviada al mandatario estadounidense. Posteriormente, Trump confirmó públicamente la dimisión y destacó el desempeño de la ahora exautoridad, asegurando que realizó una “labor excepcional” al frente del sistema de inteligencia del país.
El mandatario anunció además que el reemplazo será Aaron Lukas, quien hasta ahora ejercía como segundo al mando dentro de la Dirección Nacional de Inteligencia. Durante su gestión, Gabbard estuvo a cargo de coordinar las 18 agencias de inteligencia de Estados Unidos, incluida la CIA.
La renuncia ocurre en un contexto de creciente tensión dentro de la Casa Blanca debido a las diferencias entre Gabbard y sectores del Gobierno respecto a la política exterior estadounidense, especialmente sobre Irán. En marzo, la entonces directora afirmó ante el Congreso que Teherán no estaba próximo a desarrollar un arma nuclear, postura que contrastó con la narrativa impulsada por Trump para justificar acciones militares contra la República Islámica.
Su salida representa el cuarto cambio relevante dentro del gabinete presidencial en lo que va del año, tras las modificaciones en las carteras de Seguridad Nacional, Justicia y Trabajo.
Gabbard fue representante demócrata por Hawaii entre 2013 y 2021 y alcanzó notoriedad por sus críticas a las intervenciones militares de Estados Unidos en países como Irak y Siria. Aunque intentó competir en las primarias demócratas de 2020, abandonó posteriormente ese partido y en 2024 se integró al sector republicano alineado con Trump.
La exfuncionaria también mantuvo posiciones controversiales respecto a Rusia y Ucrania, cuestionando las sanciones contra Moscú y el respaldo militar estadounidense a Kiev. Sus detractores la acusaron reiteradamente de mantener posturas favorables al Kremlin. Además, fue objeto de críticas por reunirse en 2017 con el entonces presidente sirio Bashar al Assad. (NP-ChatGPT-Agencias EFE)
