El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración podría “tomar el control” de Cuba en un corto plazo, una vez finalizadas las acciones que describió como “trabajo” en Irán. Las declaraciones fueron realizadas durante una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, donde participó como principal orador ante un grupo reducido de asistentes del ámbito político y empresarial.
En su intervención, el mandatario planteó incluso la posibilidad de desplegar el portaaviones USS Abraham Lincoln hacia el Caribe, señalando que podría posicionarse cerca de la costa cubana. Según su discurso, este escenario derivaría en una eventual rendición por parte de la isla, en medio de un tono que generó atención por su carácter confrontacional.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión por parte de Washington hacia La Habana. Durante la misma jornada, la administración estadounidense anunció un endurecimiento de sanciones contra sectores clave de la economía cubana, incluyendo energía, defensa, minería y servicios financieros. La orden ejecutiva establece el bloqueo total de activos en Estados Unidos para personas o empresas vinculadas a estos rubros o al gobierno cubano.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de países considerados adversarios a escasa distancia del territorio estadounidense, advirtiendo que esta situación no será tolerada por la actual administración.
En el ámbito legislativo, el Senado rechazó una iniciativa impulsada por el Partido Demócrata que buscaba limitar eventuales acciones militares contra la isla. Desde comienzos de año, la Casa Blanca ha intensificado sus medidas contra el gobierno cubano, incluyendo restricciones energéticas y reiterados llamados a un cambio de régimen.
CUBA: “NO NOS DEJAMOS INTIMIDAR”
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que su país no se dejará amedrentar frente a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que tomará el control de la isla en el corto plazo.
A través de redes sociales, el ministro sostuvo que la respuesta del pueblo cubano quedó reflejada en las masivas movilizaciones realizadas durante el Día Internacional de los Trabajadores, donde miles de personas manifestaron su respaldo al gobierno y a la Revolución.
Rodríguez calificó los dichos de Trump como una amenaza directa de agresión militar, señalando que elevan las tensiones a niveles peligrosos. Además, vinculó estas declaraciones con intereses de sectores minoritarios, particularmente de la comunidad cubanoamericana en el sur de Florida, que —según planteó— influyen en la política exterior estadounidense.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de creciente presión desde Washington hacia La Habana, luego de que la administración estadounidense reforzara sanciones económicas dirigidas a sectores estratégicos como energía, defensa y servicios financieros. Estas medidas contemplan el bloqueo de activos en Estados Unidos para quienes mantengan vínculos comerciales con el gobierno cubano.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de facilitar operaciones de inteligencia de países considerados adversarios, mientras el Senado estadounidense descartó limitar eventuales acciones militares impulsadas por la Casa Blanca.
Desde inicios de año, la política de Estados Unidos hacia la isla ha intensificado las restricciones, incluyendo un bloqueo energético y reiterados llamados a un cambio de régimen, en medio de un escenario de alta tensión bilateral. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
