El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió este jueves en la Casa Blanca al mandatario chino, Xi Jinping, con algunas de las figuras más influyentes de la industria tecnológica estadounidense, en una cena de Estado en la que la inteligencia artificial y la competencia tecnológica entre ambas potencias estuvieron entre los asuntos que marcaron el encuentro.
Entre los asistentes figuraron Elon Musk, Sam Altman, Mark Zuckerberg, Jensen Huang y Tim Cook, además de otros altos ejecutivos y empresarios vinculados con las compañías que protagonizan la carrera mundial por el desarrollo de inteligencia artificial.
La lista incluyó a Huang, máximo ejecutivo de Nvidia; Altman, director ejecutivo de OpenAI; Sundar Pichai, de Alphabet; Jeff Bezos, fundador de Amazon, y Michael Dell, de Dell Technologies. Musk también estuvo presente, en uno de sus regresos de mayor exposición pública a la Casa Blanca después de las diferencias que mantuvo con Trump durante 2025.
También participó Tim Cook, actualmente presidente del consejo de Apple tras dejar la dirección ejecutiva de la compañía durante 2026.
Una ausencia que llamó la atención de medios estadounidenses fue la de Dario Amodei, director ejecutivo y cofundador de Anthropic, empresa desarrolladora de los modelos de inteligencia artificial Claude. Su ausencia destacó especialmente por la participación de ejecutivos de compañías que compiten directamente con Anthropic en el mercado de la IA.
No existe, sin embargo, confirmación pública de que Amodei haya sido excluido de la cena o de que no recibiera una invitación. Informaciones conocidas antes del encuentro solamente indicaban que su nombre no figuraba entre los ejecutivos tecnológicos cuya asistencia estaba prevista.
La situación adquirió relevancia debido a las posiciones que Amodei ha expresado públicamente sobre el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial. El ejecutivo ha defendido mayores medidas de seguridad y supervisión para los modelos más potentes, además de restricciones destinadas a limitar el acceso de China a determinadas tecnologías estadounidenses.
Esas posiciones contrastan con las expresadas por otros dirigentes de la industria. Huang, por ejemplo, ha cuestionado algunas advertencias sobre los riesgos asociados a los sistemas avanzados de IA y ha defendido enfoques diferentes respecto de las restricciones tecnológicas.
Trump, en tanto, ha impulsado una política orientada a acelerar el desarrollo estadounidense de inteligencia artificial, argumentando que el país debe preservar su posición frente al avance tecnológico de China.
La presencia conjunta de Xi y de los principales ejecutivos estadounidenses se produjo precisamente cuando la inteligencia artificial se ha transformado en uno de los componentes de la relación estratégica entre Washington y Beijing. Semiconductores avanzados, centros de datos, modelos de IA y controles a las exportaciones forman parte de una competencia tecnológica con implicancias económicas y de seguridad nacional.
Otro elemento destacado de la cena fue la ausencia de representantes de grandes empresas tecnológicas chinas entre los invitados, según informaron periodistas presentes en la Casa Blanca.
De acuerdo con The New York Times, varios ejecutivos de importantes compañías chinas habían llegado a Washington antes de la cumbre, aunque viajaron de manera independiente de la delegación oficial encabezada por Xi.
El periódico estadounidense señaló además que algunas importantes empresas chinas de los sectores de internet y automoción se encuentran sujetas a restricciones o figuran en listas estadounidenses relacionadas con presuntos vínculos con el aparato militar chino. Esa situación habría dificultado la participación de algunos de sus representantes en una actividad oficial en la Casa Blanca.
La cena reflejó así el doble carácter que ha adquirido la tecnología en las relaciones entre Estados Unidos y China: constituye un sector clave para la actividad empresarial y la cooperación económica, pero al mismo tiempo se ha convertido en uno de los principales espacios de competencia estratégica entre ambas potencias. (NP-ChatGPT-Cooperativa-Agencias-The New York Times)

