El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su red social Truth Social para reafirmar su postura sobre el conflicto en Irán, señalando que la apertura del estrecho de Ormuz permitiría “tomar el petróleo y hacer una fortuna”. El mandatario calificó la situación como una oportunidad para generar un “chorro” de riqueza global, en un mensaje que endurece su discurso sobre el control de una de las rutas marítimas más estratégicas para el suministro energético mundial.
En un reciente mensaje televisado desde la Casa Blanca, Trump aseguró que los objetivos centrales de la intervención militar —iniciada el pasado 28 de febrero junto a Israel— están próximos a cumplirse. El jefe de Estado proyectó que las hostilidades podrían extenderse por un periodo de dos a tres semanas más, e insistió en que la operación debe ser vista por la ciudadanía estadounidense como una “inversión” de futuro, pese a las encuestas que reflejan un rechazo mayoritario a la guerra.
Sin embargo, las declaraciones del presidente han generado incertidumbre debido a la falta de precisiones sobre el rol de las tropas desplegadas y la ausencia de menciones al plan de paz impulsado anteriormente por su administración. Mientras el conflicto impacta internamente en Estados Unidos con el alza del precio de los combustibles y una caída en la aprobación presidencial, Trump mantiene su presión sobre el estrecho de Ormuz, instando a sus aliados a “tomar y proteger” la vía para asegurar el flujo de hidrocarburos.
“CRIMEN DE GUERRA MASIVO”

El mandatario iraní, Massoud Pezeshkian, reaccionó con dureza a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que las operaciones militares llevarían a Irán de regreso a la “Edad de Piedra”. A través de su cuenta en la red social X, Pezeshkian cuestionó la legalidad internacional de tales afirmaciones, planteando si amenazar con la destrucción total de una nación no constituye, en la práctica, la confesión de un crimen de guerra masivo ante los ojos del mundo.
En una ofensiva diplomática y comunicacional, el líder de Teherán dirigió una carta abierta al pueblo estadounidense y a la comunidad internacional, enfatizando que Irán no ha optado históricamente por el camino de la agresión o el colonialismo. Pezeshkian puso en duda que la actual guerra beneficie los intereses reales de la ciudadanía en Estados Unidos o Europa, sugiriendo que la intervención podría ser una manipulación estratégica de Israel para desviar la atención de los conflictos en territorio palestino.
La escalada bélica, iniciada a finales de febrero, ya arroja un saldo humano devastador en territorio iraní. Según datos del Ministerio de Salud de ese país difundidos por la cadena Al Jazeera, los ataques han cobrado la vida de 2.076 personas y han dejado a más de 26.500 heridas. Pese a las cifras y la intensidad de los bombardeos, Pezeshkian insistió en que su nación no alberga enemistad hacia otros pueblos, aunque reiteró la determinación de su administración para repeler cualquier intento de dominación extranjera. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)
