El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo una reducción sustancial de los ejercicios militares conjuntos que Washington realiza tradicionalmente con Corea del Sur, una decisión que introduce un cambio relevante en la estrategia estadounidense en la península coreana.
Trump fundamentó la medida en tres factores: la relación que mantiene con el líder norcoreano, Kim Jong Un; el elevado costo que, según afirmó, representan las maniobras para Estados Unidos, y sus diferencias con Seúl por la posición adoptada frente al conflicto con Irán.
El mandatario estadounidense sostuvo que no considera conveniente mantener en su actual dimensión los ejercicios militares con Corea del Sur debido al vínculo que ha desarrollado con Kim. También cuestionó que Estados Unidos asuma una parte importante de los costos asociados a estas operaciones.
Las maniobras conjuntas han constituido durante décadas uno de los principales componentes de la alianza militar entre Washington y Seúl y una herramienta de disuasión frente a Corea del Norte. También forman parte del despliegue estratégico estadounidense en la región del Indo-Pacífico.
Trump planteó, sin embargo, que continuar con ejercicios de gran magnitud transmite una señal que considera innecesariamente hostil hacia Pyongyang. El presidente afirmó que Corea del Norte ha mantenido una actitud pacífica y respetuosa desde su regreso a la Casa Blanca.
El anuncio agrega un nuevo elemento a la relación entre Estados Unidos y Corea del Sur. Trump también criticó al presidente surcoreano, Lee Jae Myung, por no respaldar la posición estadounidense frente a Irán y vinculó esa diferencia con su evaluación general de la cooperación entre ambos países.
La decisión fue conocida, además, en momentos en que Seúl intenta abrir una nueva etapa de diálogo con Corea del Norte.
Lee Jae Myung llamó a Pyongyang a iniciar conversaciones destinadas a poner término formalmente a la guerra de Corea, conflicto que permanece técnicamente abierto debido a que los combates concluyeron en 1953 mediante un armisticio y no con un tratado de paz.
Durante una ceremonia por el 81° aniversario de la liberación de Corea del dominio colonial japonés, el mandatario surcoreano instó a ambas partes a abandonar las amenazas mutuas y retomar las conversaciones.
Lee planteó que un eventual proceso de diálogo también podría abordar mecanismos destinados a contener las capacidades nucleares norcoreanas, uno de los principales asuntos de seguridad que durante décadas ha condicionado las relaciones entre las dos Coreas y Estados Unidos.
El presidente surcoreano manifestó además su intención de avanzar hacia un modelo de coexistencia pacífica y cooperación entre ambos países, acompañado de mecanismos de seguridad que permitan disminuir las tensiones y prevenir nuevas crisis en la península.
La reducción de las maniobras anunciada por Trump coincide así con los esfuerzos diplomáticos de Seúl por reconstruir canales de comunicación con Pyongyang. Sin embargo, también abre interrogantes sobre el futuro de la cooperación militar entre Estados Unidos y Corea del Sur y sobre el efecto que tendrá la medida en la capacidad de disuasión de la alianza. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias-Europa Press)
