El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “totalmente inaceptables” las condiciones planteadas por Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente, endureciendo el tono de Washington y reduciendo las posibilidades de alcanzar una solución diplomática al conflicto.
A través de su red Truth Social, el mandatario aseguró que la respuesta enviada por Teherán no satisface las expectativas de su administración. El pronunciamiento se produjo luego de que la República Islámica advirtiera que responderá con fuerza a cualquier nuevo ataque estadounidense y que no tolerará la presencia de buques de guerra extranjeros en el estrecho de Ormuz.
Más de un mes después del cese del fuego acordado el 8 de abril, las negociaciones continúan sin avances sustantivos. La guerra, desencadenada tras los bombardeos lanzados el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán, ha dejado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, además de severas repercusiones sobre la economía global.
La agencia oficial IRNA informó que Irán envió su respuesta a la última propuesta estadounidense mediante un mediador pakistaní. Según la versión oficial, el documento pone el foco en el fin de la guerra y en garantizar la seguridad marítima en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Trump, sin embargo, acusó a Irán de burlarse de Estados Unidos y advirtió que esa actitud no continuará. Además, adelantó que abordará el tema con el presidente chino, Xi Jinping, durante su próxima visita a Pekín, considerando que China es uno de los principales compradores de petróleo iraní.
En una entrevista difundida este domingo, el mandatario estadounidense afirmó que en dos semanas podría atacar todos los objetivos restantes en territorio iraní y sostuvo que Teherán ya se encuentra derrotado desde el punto de vista militar.
Desde Irán, el presidente Masud Pezeshkian aseguró que su país no se rendirá ante las presiones externas. En la misma línea, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la guerra aún no ha terminado y subrayó que persisten instalaciones nucleares y reservas de uranio enriquecido que deben ser eliminadas.
La tensión también se trasladó al Golfo Pérsico. El portavoz parlamentario iraní Ebrahim Rezaei declaró que la moderación de su país “ha terminado” y advirtió que cualquier agresión contra embarcaciones iraníes provocará una respuesta contundente contra buques y bases estadounidenses.
Durante la jornada se reportaron ataques contra embarcaciones en la zona, incluido un carguero que se dirigía a Catar. Emiratos Árabes Unidos y Kuwait también denunciaron incidentes, mientras aumentan los temores por una escalada que afecte el tránsito por una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
En Europa, el presidente francés, Emmanuel Macron, aclaró que su país no contempla una misión militar en el estrecho de Ormuz, luego de que Irán advirtiera a Francia y Reino Unido sobre una eventual respuesta inmediata si envían buques de guerra a la zona.
En paralelo, el conflicto también dejó nuevas víctimas en Líbano. El Ministerio de Salud de ese país informó que dos paramédicos vinculados a Hezbolá murieron y otros cinco resultaron heridos en bombardeos israelíes, pese al alto al fuego vigente.
IRÁN AMENAZA CON RESPUESTA INMEDIATA SI EUROPA DESPLIEGA BUQUES DE GUERRA EN ORMUZ
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, advirtió que su país reaccionará de manera “decisiva e inmediata” ante cualquier despliegue militar europeo en el estrecho de Ormuz que apoye las operaciones impulsadas por Estados Unidos en la zona.
A través de una publicación en la red social X, la autoridad iraní señaló que la presencia de buques de guerra de Francia, Reino Unido o de cualquier otro país que respalde acciones que Teherán considera ilegales recibirá una respuesta directa.
Gharibabadi sostuvo que la seguridad del estrecho de Ormuz debe quedar exclusivamente bajo control iraní. Según afirmó, tanto en tiempos de guerra como de paz, solo la República Islámica está en condiciones de garantizar la estabilidad en esa estratégica ruta marítima.
Las declaraciones se producen luego del envío de embarcaciones militares francesas y británicas al mar Rojo y al golfo de Adén, como parte de los preparativos para una eventual misión internacional destinada a proteger la libertad de navegación en las cercanías de Ormuz.
El viceministro iraní aseguró que la seguridad marítima no puede resguardarse mediante demostraciones de fuerza militar y responsabilizó a Estados Unidos por la creciente inestabilidad regional, acusándolo de recurrir al uso ilegal de la fuerza, amenazas y bloqueos navales contra puertos iraníes.
La advertencia refleja el aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz, corredor por el que transita cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo y cuya estabilidad resulta clave para el mercado energético internacional.
El endurecimiento del tono entre Irán y las potencias occidentales ocurre tras una serie de incidentes registrados en la zona, pese al acuerdo de tregua alcanzado recientemente entre Teherán y Washington. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias-AFP)
