El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó a la NASA a estudiar alternativas comerciales que permitan enviar seres humanos a la superficie de Marte y garantizar posteriormente su regreso a la Tierra, como parte de una nueva estrategia destinada a ampliar las capacidades estadounidenses de transporte espacial.
La instrucción forma parte de un memorando presidencial sobre la Política Nacional de Transporte Espacial publicado esta semana por la Casa Blanca, documento que reemplaza las directrices anteriores y profundiza la participación del sector privado en las futuras operaciones espaciales del país.
La nueva política establece que la NASA deberá facilitar el desarrollo del transporte comercial hacia y desde la Luna, además de promover sistemas privados capaces de llevar misiones robóticas hasta la superficie marciana.
El documento también encomienda específicamente a la agencia espacial explorar arquitecturas comerciales que permitan transportar astronautas hasta Marte y traerlos de regreso a la Tierra. La disposición abre así la posibilidad de que compañías privadas desempeñen un papel central en el desarrollo de las tecnologías y sistemas necesarios para futuras misiones humanas al planeta rojo.
Pese a establecer esa meta, el memorando no determina una fecha para realizar una misión tripulada a Marte. Por ahora, la instrucción se concentra en estudiar las alternativas comerciales que podrían hacer viable esa capacidad.
La estrategia contempla además una importante expansión de la infraestructura espacial estadounidense. El objetivo es que para 2030 el país disponga de capacidad para soportar más de mil lanzamientos y reentradas anuales.
La política también busca aumentar las posibilidades de transporte desde la órbita terrestre hacia la Luna y el espacio profundo, mediante inversiones privadas y asociaciones entre el Gobierno y empresas del sector aeroespacial.
Con estas nuevas directrices, la administración Trump busca incrementar la participación comercial en el programa espacial estadounidense y desarrollar una infraestructura capaz de sostener una mayor frecuencia de operaciones tanto en las cercanías de la Tierra como en destinos más distantes.
El memorando sustituye las directrices sobre transporte espacial establecidas durante la administración de Barack Obama en 2013 y sitúa a la cooperación con el sector privado como uno de los pilares para ampliar la presencia estadounidense en la Luna, Marte y el espacio profundo. (NP-ChatGPT-Cooperativa-NASA)
