El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración sostiene conversaciones directas con las máximas autoridades de Cuba, manifestando su convicción de que ambas naciones podrían alcanzar un acuerdo próximamente. El mandatario señaló que los diálogos buscan abordar la situación de los emigrantes que, según sus palabras, fueron maltratados en la isla y no han podido reencontrarse con sus familias durante años. Trump enfatizó que su prioridad es facilitar que estas personas puedan regresar a su país de origen para resolver asuntos pendientes y atender sus necesidades personales tras un largo periodo de separación.

Este acercamiento ocurre en un clima de marcada hostilidad bilateral, exacerbado por las recientes declaraciones de figuras clave del gabinete estadounidense que mantienen una postura de línea dura. El secretario de Estado, Marco Rubio, condicionó cualquier alivio de las sanciones económicas a un cambio de régimen en la isla, asegurando que el embargo permanecerá intacto mientras no se produzcan transformaciones políticas profundas. El escenario se complejiza aún más por el respaldo internacional que ha recibido el gobierno cubano de potencias como China y Rusia, quienes han salido en defensa de La Habana frente a las presiones provenientes de Washington. (NP-Gemini-Emol)