El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este viernes que el enfrentamiento con Irán no constituye una guerra y lo definió como un “conflicto militar” de carácter intermitente, pese a los recientes intercambios de ataques entre ambos países.
Las declaraciones respaldaron la postura expresada previamente por el vicepresidente JD Vance, quien también rechazó calificar como una guerra las hostilidades con Teherán.
“Mucha gente no lo llama una guerra. Yo lo llamo un conflicto militar porque, para nosotros, es algo menor. No es gran cosa”, señaló Trump durante declaraciones a la prensa en el Despacho Oval.
El mandatario comparó la situación con conflictos de larga duración, como la guerra de Vietnam, y aseguró que actualmente no existen combates permanentes entre Estados Unidos e Irán.
“Ahora mismo no estamos luchando, no hay combates”, afirmó, aunque ambos países han intercambiado ataques durante los últimos días en el golfo Pérsico. Trump insistió en que se trata de “un conflicto militar, pero es muy intermitente”.
Vance había planteado un argumento similar el jueves durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. El vicepresidente señaló que no utilizaría el término guerra debido a que en ese momento no existía un intercambio de fuego.
Trump aseguró que Vance había dicho “la verdad” y restó importancia a la discusión sobre la denominación del enfrentamiento. A su juicio, el aspecto central es que Washington habría conseguido impedir que Irán desarrollara un arma nuclear, resultado que calificó como un “éxito enorme”.
Sin embargo, el propio mandatario utilizó este viernes el concepto de guerra en una publicación realizada en Truth Social, donde acusó a los demócratas de querer que Estados Unidos pierda “la guerra en Irán”.
Las hostilidades comenzaron el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y se han extendido durante más de seis meses.
El conflicto también se ha convertido en un asunto de política interna para la administración estadounidense ante las elecciones legislativas previstas para el 3 de noviembre. Entre sus efectos se encuentra el aumento del precio de los combustibles asociado al bloqueo del estrecho de Ormuz.
La forma en que la Casa Blanca define las operaciones militares también tiene implicancias institucionales. La legislación estadounidense establece límites para mantener fuerzas involucradas en hostilidades sin autorización del Congreso, cuestión que ha adquirido relevancia debido a la duración del enfrentamiento.
Trump, además, ha utilizado históricamente como parte de su discurso político la oposición a involucrar a Estados Unidos en conflictos prolongados en el extranjero. (NP-ChatGPT-Cooperativa-Agencias)
