El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lamentó el bombardeo ejecutado por Israel contra el sur de Beirut y afirmó que la operación no debió haberse realizado, considerando el avanzado estado de las negociaciones para alcanzar un memorándum de entendimiento con Irán que permita abrir un proceso formal de paz.

El ataque israelí tuvo como objetivo un edificio de apartamentos en el barrio de Dahiya, considerado un bastión de Hezbolá, en respuesta a un supuesto lanzamiento de drones con explosivos contra territorio israelí. La ofensiva dejó al menos tres personas fallecidas y 15 heridas, mientras que los drones denunciados por Israel no provocaron víctimas.

Trump sostuvo que Israel tiene derecho a defenderse de amenazas contra su seguridad, pero estimó que el incidente que motivó la respuesta militar fue de escasa relevancia y no justificaba una acción que pudiera poner en riesgo el proceso diplomático en curso.

El mandatario estadounidense expresó además que no deberían registrarse nuevos ataques ni por parte de Israel en territorio libanés ni por parte de Hezbolá contra Israel, manifestando su esperanza de que el actual escenario pueda convertirse en el inicio de una paz duradera en la región.

La ofensiva ocurre mientras Washington busca concretar un acuerdo preliminar con Teherán. Aunque Trump había manifestado su confianza en una firma durante esta jornada, negociadores iraníes advirtieron que aún existen diferencias técnicas por resolver y que el bombardeo sobre Dahiya aumenta las dudas respecto del avance de las conversaciones.

Desde Irán han señalado que la seguridad del bastión de Hezbolá constituye una condición fundamental para continuar el diálogo con Estados Unidos, advirtiendo que el ataque podría interpretarse como una señal de que Washington no tiene capacidad para contener las acciones de Israel o que no está actuando de buena fe en las negociaciones.

Según una fuente israelí citada por medios internacionales, el Gobierno de Israel notificó previamente a Estados Unidos sobre la operación militar. La información fue remitida al Comando Central estadounidense, que mantiene una coordinación permanente con las Fuerzas de Defensa de Israel y habría evaluado el riesgo de una eventual represalia iraní mediante el lanzamiento de misiles balísticos.

ONU CONDENA BOMBARDEO ISRAELÍ A BEIRUT

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó este domingo el nuevo bombardeo ejecutado por Israel contra los barrios del sur de Beirut, señalando que la ofensiva ocurre pese al alto el fuego vigente y en un momento clave para las negociaciones entre Estados Unidos e Irán orientadas a alcanzar una solución pacífica al conflicto.

A través de un comunicado oficial, Guterres manifestó su rechazo a los ataques y advirtió que la continuidad de las hostilidades amenaza los esfuerzos diplomáticos que buscan abrir un proceso de paz en la región.

El máximo representante de la ONU sostuvo además que el conflicto está provocando un impacto devastador en la economía mundial, por lo que instó a todas las partes involucradas a actuar con la máxima contención durante esta etapa considerada decisiva para las negociaciones.

Guterres expresó su esperanza de que las gestiones impulsadas por Estados Unidos e Irán concluyan con un resultado positivo que permita avanzar hacia una resolución pacífica de la crisis.

Durante esta jornada, Israel bombardeó un edificio ubicado en el sector de Dahiye, en el sur de Beirut, zona identificada como un bastión del partido-milicia chií Hezbolá, intensificando nuevamente la tensión en la región.

Tras la ofensiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el ataque no debió producirse y aseguró que restan solo horas para concretar la firma de un acuerdo con Teherán, reiterando su llamado a evitar nuevas acciones militares que puedan poner en riesgo el proceso diplomático. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)