El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este sábado su postura frente a Teherán al establecer un plazo fatal de 48 horas para lograr un acuerdo que garantice la libre navegación en el estrecho de Ormuz. A través de sus redes sociales, el mandatario advirtió que, de no cumplirse esta exigencia, Irán se enfrentará a consecuencias devastadoras, utilizando expresiones que sugieren una ofensiva militar de gran escala sobre territorio iraní si la vía marítima no es habilitada sin restricciones.

La advertencia de la Casa Blanca ocurre tras una serie de prórrogas y negociaciones que no han logrado destrabar el bloqueo ejecutado por Irán desde finales de febrero. Aunque recientemente las autoridades iraníes permitieron el paso selectivo de buques con ayuda humanitaria y bienes esenciales, Trump insistió en que la apertura debe ser total y permanente. El mandatario recordó que su administración ya había amenazado previamente con atacar la infraestructura energética civil del país, incluyendo sus principales centrales eléctricas, como medida de presión.

Expertos internacionales y organismos de derechos humanos han manifestado su preocupación ante la retórica de Washington, señalando que ataques contra objetivos de infraestructura civil podrían ser considerados crímenes de guerra bajo el derecho internacional. Mientras el reloj avanza hacia el vencimiento del plazo fijado para la medianoche del martes (GMT), la comunidad global observa con cautela una de las crisis diplomáticas y militares más agudas de los últimos años en el Medio Oriente, con el mercado energético mundial en vilo por la estabilidad del flujo de crudo.

IRÁN RECHAZA ULTIMATUM DE TRUMP

El mando militar de Irán desestimó formalmente este sábado las amenazas emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fijó un plazo de 48 horas para la reapertura total del estrecho de Ormuz bajo advertencia de un ataque masivo. El general Ali Abdollahi Aliabadi, representante del Cuartel General Central Jatam al-Anbia, calificó las declaraciones del mandatario estadounidense como una acción “impotente, desequilibrada y estúpida”, asegurando que su país no cederá ante la presión de Washington.

La respuesta de Teherán se produce luego de que Trump utilizara sus redes sociales para recordar un ultimátum emitido el pasado 26 de marzo, escalando la retórica bélica al asegurar que “el infierno se desatará” sobre la nación persa si no se alcanza un acuerdo inmediato. En una contraofensiva verbal, el alto mando iraní replicó que serán las fuerzas estadounidenses las que enfrentarán las “puertas del infierno” en caso de iniciar una agresión contra la infraestructura vital del país.

Este cruce de amenazas ocurre en un momento de máxima tensión global por el bloqueo del estrecho de Ormuz, ruta por la que circula el 20% del crudo mundial. Mientras el gobierno de Trump insiste en la aniquilación de centrales eléctricas y objetivos estratégicos si el paso no se libera para la medianoche del martes, el estamento militar iraní refuerza su postura de resistencia, lo que aleja las posibilidades de una salida diplomática a corto plazo en el Medio Oriente. (NP-Gemini-Emol-Agencias)