El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó sus advertencias contra Teherán al asegurar que desatará “el infierno” mediante ataques a infraestructuras críticas si no se habilita el paso por el estrecho de Ormuz. El mandatario fijó como plazo límite el próximo martes 6 de abril a las 20:00 horas de Washington, señalando específicamente que las centrales eléctricas y puentes iraníes serán los objetivos prioritarios de una eventual operación militar.
La actual crisis se enmarca en el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero tras bombardeos de las fuerzas estadounidenses e israelíes en territorio iraní. El cierre de esta vía marítima, por donde transita el 20% del crudo mundial, ha generado una desestabilización profunda en los mercados globales, disparando los costos de la energía y el combustible, además de interrumpir severamente las cadenas de suministro internacionales.
A través de sus canales oficiales, el republicano instó a las autoridades de la república islámica a reabrir el paso de manera inmediata, utilizando una retórica agresiva que vaticina consecuencias devastadoras para la nación persa. Trump reiteró que, de no alcanzarse un acuerdo en las próximas 48 horas, Washington procederá con ataques de alta intensidad, una estrategia que ha mantenido sin ofrecer detalles específicos sobre una salida diplomática a la guerra en Oriente Medio.
La comunidad internacional observa con alarma la cuenta regresiva del ultimátum, dado que una destrucción de la infraestructura energética iraní podría presionar aún más al alza los precios de los suministros básicos a nivel global. Hasta el momento, el Ejecutivo estadounidense no ha presentado una hoja de ruta concreta para el cese de las hostilidades, manteniendo la presión militar como eje central de su postura ante el bloqueo marítimo.
IRAN ASEGURA HABER FRUSTRADO RESCATE DE PILOTO DE F-15 DERRIBADO
Las fuerzas armadas de Irán informaron este domingo el fracaso de una incursión militar de Estados Unidos que buscaba rescatar a uno de los tripulantes de un caza F-15 derribado el pasado viernes. Según el coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, la respuesta coordinada entre la Guardia Revolucionaria, el Ejército y milicias locales resultó en la destrucción de dos aviones de transporte C-130 y dos helicópteros Black Hawk en el centro del país.
La versión de Teherán contradice abiertamente las declaraciones del presidente Donald Trump, quien horas antes aseguró mediante sus redes sociales que el militar desaparecido había sido localizado y extraído con vida. Mientras Washington sostiene que el piloto se encuentra bajo custodia estadounidense “sano y salvo” pese a presentar heridas, las autoridades iraníes calificaron el episodio como una derrota humillante y acusaron al mandatario norteamericano de intentar encubrir el resultado real de la misión.
El incidente se produce en un punto de máxima tensión desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, marcando el primer derribo de un caza de esta categoría en territorio iraní. La Guardia Revolucionaria enfatizó que la operación de rescate fue repelida con éxito, impidiendo que las aeronaves enemigas cumplieran su objetivo, lo que profundiza la incertidumbre sobre el paradero real del segundo tripulante de la aeronave siniestrada.
Este cruce de informaciones ocurre en medio de un escenario de guerra abierta en Medio Oriente, donde el control del espacio aéreo y las operaciones de búsqueda y rescate se han vuelto críticas. El gobierno iraní reiteró que sus sistemas de defensa permanecen en alerta máxima, tras haber reportado previamente el derribo de una segunda unidad aérea estadounidense en las cercanías del estratégico estrecho de Ormuz.(NP-Gemini-Emol-Agencias)
