El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este domingo la posibilidad de que se registren nuevas víctimas fatales entre las tropas norteamericanas en el marco de la ofensiva militar contra Irán. El mandatario confirmó el fallecimiento de tres militares en combate, según datos del Comando Central (CENTCOM), y advirtió que, ante la continuidad de las operaciones a “plena capacidad”, es probable que el número de bajas aumente antes de que el conflicto finalice.+1
Pese al escenario de luto, Trump aseguró que la estructura de mando militar de la nación persa ha dejado de ser operativa, afirmando que “el mando completo ha desaparecido” tras los ataques conjuntos. Según el mandatario, la desarticulación del liderazgo iraní ha provocado que numerosos efectivos de sus fuerzas armadas busquen rendirse y soliciten inmunidad, una oferta que la Casa Blanca ha extendido formalmente a la Guardia Revolucionaria y a la policía iraní a cambio de deponer las armas.
El presidente estadounidense reiteró que la ofensiva es una respuesta directa a las amenazas del régimen contra la seguridad de su país y sus aliados, subrayando que las operaciones seguirán activas hasta cumplir la totalidad de los objetivos estratégicos. En un mensaje directo a la población civil, Trump instó a los ciudadanos que buscan un cambio político a actuar en el contexto actual, mientras advirtió que quienes persistan en la resistencia enfrentarán consecuencias letales.
La jornada concluyó con un reconocimiento explícito por parte de Washington sobre la complejidad del enfrentamiento. Aunque se reporta un desmantelamiento del liderazgo en Teherán, la administración estadounidense se prepara para un escenario de alta tensión regional y un combate que podría prolongarse, asumiendo el costo humano que esta guerra de gran escala implica para sus propias filas. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)

