El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto al fuego en Medio Oriente, medida que se mantendrá vigente hasta que Irán presente una propuesta formal de acuerdo en el marco de las negociaciones en curso.

La decisión, según explicó el mandatario, responde a una solicitud de Pakistán, país que actúa como mediador en el conflicto. Trump argumentó que el gobierno iraní enfrenta divisiones internas, lo que habría motivado la petición de suspender eventuales acciones militares mientras se logra una posición negociadora unificada.

Pese a la prolongación de la tregua, el líder estadounidense confirmó que se mantendrá el bloqueo naval contra embarcaciones iraníes, implementado tras el fracaso de una ronda previa de negociaciones. Asimismo, advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, su administración podría retomar los bombardeos contra Irán.

En paralelo, se suspendió una visita del vicepresidente JD Vance a Pakistán, luego de que Teherán no confirmara su participación en una nueva instancia de diálogo. La situación refleja la fragilidad del proceso diplomático en curso.

Horas antes del vencimiento del cese al fuego, Trump sostuvo una reunión en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional, incluyendo al secretario de Estado Marco Rubio y al secretario de Defensa Pete Hegseth, para evaluar el escenario.

Desde Irán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que su país no aceptará negociaciones bajo presión o amenazas, marcando un punto de tensión en el proceso.

La extensión indefinida del alto al fuego se produce pese a que el propio Trump había manifestado previamente su intención de no prolongarlo, lo que evidencia cambios en la estrategia estadounidense frente a un conflicto aún abierto. (NP-ChatGPT-Cooperativa EFE)