En un giro diplomático tras meses de hostilidades, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que recibirá a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en la Casa Blanca durante la primera semana de febrero. El anuncio, realizado este viernes a través de Truth Social, busca consolidar el deshielo iniciado tras una llamada telefónica de más de una hora el pasado miércoles, donde ambos mandatarios acordaron «limar asperezas».
A pesar del tono más conciliador, Trump fue enfático en sus condiciones para la nueva etapa de la relación bilateral:
«Estoy seguro de que [la visita] saldrá muy bien para Colombia y para Estados Unidos, pero la cocaína y otras drogas deben SER IMPEDIDAS de ingresar a Estados Unidos», sentenció el mandatario republicano.
DE LAS AMENAZAS A LAS «ACCIONES CONJUNTAS»
La relación entre Bogotá y Washington alcanzó su punto más bajo en diciembre de 2025 y los primeros días de enero de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, Trump llegó a sugerir que una incursión militar en Colombia «le sonaba bien», mientras que Petro respondió convocando a marchas por la soberanía y advirtiendo que cualquier agresión «despertaría al jaguar americano».
Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente en las últimas 48 horas:
Combate al ELN: El ministro del Interior, Armando Benedetti, reveló que ambos países estudian «acciones conjuntas» para golpear a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la frontera con Venezuela, un área donde el grupo ha intensificado su presencia.
Mediación con Venezuela: Petro se ha ofrecido como mediador ante la nueva administración de Delcy Rodríguez en Caracas para rebajar la tensión regional.
Restablecimiento de la Certificación: Uno de los puntos clave de la reunión de febrero será la posible reversión de la «descertificación» antidrogas impuesta por Trump en septiembre de 2025, medida que puso en riesgo millones de dólares en ayuda militar y cooperación en inteligencia.
EL FACTOR DROGAS: EL «MURO» DE TRUMP
El principal escollo sigue siendo la política antinarcóticos. Washington ha criticado duramente el aumento de los cultivos de coca bajo el liderazgo de Petro, lo que llevó a la inclusión de Colombia en la «Lista Clinton» y la revocación de visas a altos funcionarios.
Para la administración Trump, la visita de febrero no es un cheque en blanco, sino una oportunidad para que Petro demuestre un cambio de estrategia hacia la interdicción forzosa, alejándose de su enfoque de «Paz Total» que el republicano ha calificado reiteradamente como una debilidad que permite el florecimiento de los carteles. (NP-Gemini-Emol AFP)



