El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles en una rueda de prensa en la Casa Blanca la incautación de un petrolero “frente a la costa de Venezuela”. El mandatario afirmó que se trata del buque “más grande que se haya incautado jamás” por su país.

Trump no entregó mayores detalles sobre la operación, que habría sido realizada por la Guardia Costera estadounidense, pero aseguró que la confiscación se hizo por “una muy buena razón”. El presidente indicó que se daría mayor información e imágenes del buque más adelante.

La incautación ocurre en medio de las tensiones entre Washington y el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. La BBC citó fuentes que aseguran que la información y las imágenes del barco serán difundidas en breve por las autoridades.

VENEZUELA ACUSA “ROBO DESCARADO”

Venezuela denunció este miércoles el “robo descarado” de un buque petrolero que fue incautado por Estados Unidos en el mar Caribe. La acción se da en el contexto del despliegue militar que Washington mantiene en la zona desde agosto con el argumento de combatir el narcotráfico.

Caracas considera que estas maniobras buscan en realidad derrocar el régimen de Nicolás Maduro y apropiarse de las vastas reservas petroleras del país. Si bien el despliegue no había afectado el tránsito, este miércoles se confirmó la incautación de un navío.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que su guardia costera detuvo “un gran petrolero, muy grande, el más grande jamás incautado”. La Cancillería venezolana reaccionó enérgicamente, repudiando la acción como “un acto de piratería internacional”.

El gobierno venezolano acusó a Estados Unidos de confesar el “asalto de un buque petrolero en el mar Caribe”. La administración de Maduro aseguró que acudirá a todas las instancias internacionales existentes para denunciar este grave crimen y defender su soberanía.

El ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, sostuvo que el país norteamericano ha desatado guerras en el mundo entero con prácticas similares. Calificó a los funcionarios estadounidenses como “asesinos, ladrones, piratas” y “delincuentes de alta mar, filibusteros”.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro exigió durante una concentración en Caracas el cese del “intervencionismo ilegal y brutal del gobierno de Estados Unidos en Venezuela y en América Latina”. No obstante, no se refirió directamente a la confiscación del tanquero.

Según la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, el buque había sido utilizado durante años por Venezuela e Irán para transportar crudo. Este tráfico se había realizado de manera ilegal, burlando las diversas sanciones impuestas por la comunidad internacional.(NP-Gemini-Bio Bio EFE-Rueda de prensa en la Casa Blanca)