El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que petróleo proveniente de Venezuela comenzará próximamente a ser utilizado para reponer las reservas estratégicas de crudo de su país, después del acuerdo petrolero alcanzado entre Washington y Caracas.
Trump señaló que parte del petróleo venezolano será destinado a llenar nuevamente la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense y responsabilizó a su antecesor, Joe Biden, por la reducción de las existencias acumuladas por Estados Unidos.
El Mandatario aseguró a través de su plataforma Truth Social que el proceso de reposición completa comenzará próximamente y calificó el suministro venezolano como un beneficio para la población estadounidense.
De acuerdo con los antecedentes entregados, las reservas estratégicas de Estados Unidos se han reducido considerablemente en medio de la guerra iniciada en febrero por Washington contra Irán.
Actualmente, las existencias se encontrarían en torno a los 290.000 barriles, aproximadamente 225.000 menos que durante la primavera boreal pasada. El volumen representaría el nivel más bajo registrado desde 1983, cuando las reservas todavía se encontraban condicionadas por los efectos de la segunda crisis del petróleo.
El anuncio de Trump se produce dos días después de que Estados Unidos informara un acuerdo mediante el cual tendrá control sobre algo más del 20% de las reservas probadas de petróleo de Venezuela.
La presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, señaló que el convenio tendrá una vigencia de 25 años y permitirá alcanzar una producción de 1,5 millones de barriles diarios.
El acuerdo contempla además el desarrollo de 17 campos considerados estratégicos, los cuales tendrían un potencial probado de aproximadamente 65.000 millones de barriles de petróleo.
Aunque las autoridades han dado a conocer algunos elementos generales del convenio, todavía no se han divulgado públicamente la mayoría de sus condiciones y mecanismos de implementación.
El entendimiento petrolero se produce en un escenario de profunda transformación de las relaciones entre Washington y Caracas. Estados Unidos ha estrechado sus vínculos con el Gobierno encabezado por Rodríguez después de la captura en enero del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
El acercamiento representa un cambio respecto de las más de dos décadas de distanciamiento que caracterizaron las relaciones entre Estados Unidos y los gobiernos chavistas.
Con el nuevo acuerdo, Washington busca incorporar el suministro venezolano a su estrategia energética y comenzar a recuperar sus reservas estratégicas, mientras Caracas abre una nueva etapa de cooperación petrolera con Estados Unidos.
EDMUNDO GONZÁLEZ CUESTIONA DESTINO DE INGRESOS DEL ACUERDO PETROLERO

El excandidato presidencial opositor Edmundo González expresó dudas sobre el destino que tendrán los millonarios ingresos proyectados para Venezuela a partir del acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos y planteó que los beneficios de la explotación de hidrocarburos deben traducirse en mejoras concretas para toda la población.
A través de sus redes sociales, González sostuvo que Venezuela ya ha administrado importantes cantidades de recursos provenientes del petróleo en el pasado y advirtió que el ingreso de dinero al país no garantiza necesariamente que este se refleje en mejores condiciones de vida para los ciudadanos.
El dirigente opositor planteó como principal interrogante si esta nueva etapa de explotación petrolera permitirá beneficiar al conjunto de los venezolanos o si sus resultados económicos quedarán concentrados solamente en determinados sectores.
Sus declaraciones se producen después de que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, entregara proyecciones sobre los ingresos que podría generar el acuerdo alcanzado con Washington.
Según Rodríguez, considerando un precio de referencia de US$65 por barril, el Estado venezolano podría obtener aproximadamente US$209.335 millones mediante el convenio.
El entendimiento contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos durante un período de 25 años y proyecta una producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
La presidenta encargada ha señalado que Venezuela conservará la propiedad y soberanía sobre sus recursos naturales, mientras Estados Unidos contribuirá con capital y tecnología para desarrollar las operaciones.
González manifestó estar de acuerdo con recuperar la industria petrolera venezolana, pero sostuvo que el verdadero resultado del proceso deberá evaluarse en función de su impacto sobre las condiciones sociales y económicas de la población.
Entre las prioridades que, a su juicio, deberían financiarse con los nuevos recursos, mencionó la reconstrucción de viviendas, especialmente aquellas afectadas por el terremoto, además del fortalecimiento del sistema sanitario.
El opositor también planteó la necesidad de mejorar el suministro de agua y electricidad, fortalecer la educación y abordar las dificultades de los trabajadores cuyos ingresos resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
González advirtió además sobre problemas estructurales como la corrupción, el deterioro de la infraestructura y la falta de oportunidades para los jóvenes, junto con la persistencia del hambre y de los efectos de la crisis humanitaria.
A juicio del exdiplomático, la recuperación venezolana no debería evaluarse únicamente por el volumen de petróleo producido, sino también por la capacidad de esa riqueza para reconstruir las condiciones de vida de la población.
González permanece exiliado en España después de haber representado a la oposición en las elecciones presidenciales de 2024. La oposición denunció fraude en esos comicios y desconoció el resultado oficial que otorgó la victoria a Nicolás Maduro.
Tras la salida de Maduro del poder, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada y su administración inició un proceso de acercamiento con Washington que ahora tiene en el acuerdo petrolero uno de sus principales componentes económicos. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias-La Tercera)
