El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país responderá con un “gran castigo militar” contra Irán y los rebeldes hutíes de Yemen, luego de que el grupo insurgente reivindicara un ataque contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo, episodio que profundiza la tensión en Medio Oriente y eleva la preocupación por la seguridad del transporte mundial de petróleo.
Los hutíes señalaron que la ofensiva forma parte de su estrategia para obstaculizar las exportaciones de crudo de Arabia Saudita. Con esta acción, el conflicto se extiende desde el estrecho de Ormuz hacia el mar Rojo, dos corredores marítimos considerados estratégicos para el comercio internacional de hidrocarburos.
Tras el ataque, Trump afirmó que Irán será considerado responsable de cualquier nueva acción ejecutada por los hutíes y aseguró que Estados Unidos responderá con firmeza si continúan las agresiones. No obstante, el mandatario también dejó abierta la posibilidad de privilegiar una solución diplomática para evitar una mayor escalada del conflicto.
De acuerdo con información difundida por Reuters, autoridades estadounidenses sostienen que Teherán habría reforzado el apoyo militar a los rebeldes yemeníes mediante el envío de armamento, incluidos misiles. El gobierno iraní rechazó esas acusaciones y reiteró que los hutíes actúan de manera autónoma y sin recibir instrucciones directas desde Irán.
En paralelo, fuerzas respaldadas por Arabia Saudita intensificaron los bombardeos sobre posiciones controladas por los hutíes en Yemen. El movimiento rebelde, en tanto, anunció el inicio de una “guerra económica” y advirtió que mantendrá sus ataques contra la infraestructura petrolera saudí mientras continúe el conflicto. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)
