El Tribunal Supremo del Partido de la Gente (PDG) declaró inválidas las elecciones internas realizadas el pasado 25 de abril, en las que se eligieron la directiva nacional, directivas regionales, juventudes y consejos regionales. La instancia resolvió convocar a un nuevo proceso electoral tras detectar una serie de irregularidades que, a su juicio, impiden validar y proclamar oficialmente los resultados.

De acuerdo con un informe interno del partido, el proceso no cumplió con los estándares mínimos de certeza jurídica, trazabilidad, verificabilidad y control documental exigidos para calificar la elección. Por esta razón, las actuales autoridades continuarán ejerciendo sus cargos de manera transitoria para asegurar la continuidad administrativa e institucional de la colectividad.

Con esta decisión, Rodrigo Vattuone seguirá desempeñándose como presidente del PDG y Franco Parisi permanecerá en la vicepresidencia hasta que se realicen y validen las nuevas elecciones internas.

El Tribunal Supremo detalló que, durante la revisión del proceso, detectó múltiples falencias, entre ellas la entrega tardía de antecedentes electorales, la falta de padrones completos, inconsistencias en el foliado de documentos, ausencia de mecanismos de trazabilidad y problemas en la integridad de la documentación.

Asimismo, se constataron diferencias entre el número de votos registrados en algunas actas de escrutinio y la cantidad de firmas consignadas en los padrones electorales, lo que evidenció inconsistencias en diversas mesas receptoras de sufragios a nivel nacional.

La resolución no fue unánime, ya que dos integrantes del Tribunal Supremo emitieron votos disidentes respecto de la decisión adoptada.

En la elección competían dos listas. La lista A era encabezada por Rodrigo Vattuone y contaba con el respaldo de la actual directiva. La lista B, liderada por Patricio Quisbert, excandidato a gobernador por Tarapacá, incluía además a los diputados Fabián Ossandón y Eileen Urqueta como candidatos a vicepresidentes nacionales.

Según los resultados preliminares, la lista B se imponía ampliamente con 592 votos, frente a los 78 sufragios obtenidos por la lista A. Sin embargo, la participación fue baja: de un padrón de 43 mil militantes, solo votaron 1.106 personas, equivalente al 2,5% del total.

Tras el cierre de las mesas, Quisbert se declaró ganador y aseguró que el propio Rodrigo Vattuone lo contactó para reconocer su triunfo. Semanas después, planteó como una de las prioridades de su eventual directiva avanzar hacia sistemas de votación digital seguros que permitan una participación más amplia de los militantes. (NP-ChatGPT-La Tercera)