El exdiputado Gabriel Silber entregó nuevos antecedentes en el marco de la investigación por la denominada trama bielorrusa, en la que ha declarado como imputado tras alcanzar un acuerdo de cooperación con la Fiscalía. Su testimonio ha sido considerado relevante para sustentar las imputaciones en la causa liderada por la fiscal Carmen Gloria Wittwer.
En su más reciente comparecencia, Silber desestimó la versión entregada por Eduardo Lagos, quien había señalado que los pagos realizados a Gonzalo Migueles estarían vinculados a un supuesto negocio de recuperación de vehículos. Según el exparlamentario, dicha explicación no se ajusta a la realidad y corresponde a una construcción posterior sin sustento.
De acuerdo con su declaración, la iniciativa mencionada nunca pasó de una etapa preliminar, limitada a una evaluación teórica sin ejecución práctica ni generación de ingresos. En ese sentido, enfatizó que no existió actividad económica real que justificara transferencias de dinero, descartando cualquier vínculo entre ese proyecto y los pagos investigados.
Silber sostuvo que la referencia a este supuesto emprendimiento busca dar apariencia de legalidad a operaciones que deben ser analizadas de forma independiente, reforzando la tesis del Ministerio Público respecto a eventuales irregularidades en la causa.
En paralelo, el exdiputado también se refirió al rol de Aldo Cornejo, señalando que, según su conocimiento, habría recibido pagos por gestiones de lobby vinculadas al caso, incluyendo acercamientos con el presidente de Codelco, Máximo Pacheco.
El avance de la investigación mantiene el foco en presuntos delitos de soborno y lavado de activos relacionados con la empresa Belaz Movitec, en un caso que continúa generando repercusiones en el ámbito político y judicial. (NP-ChatGPT-La Tercera)
