En Chile un partido político puede adherir a una ideología genocida, criminal y totalitaria idéntica en todo lo esencial al nazismo siempre y cuando sea percibido como de izquierda sin causar rechazo ni condena transversal por la élite política, periodista e intelectual del país. Vaya demócratas que tenemos entre nuestros dirigentes. (El Mercurio Cartas)

Axel Kaiser