La cifra de víctimas por los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio aumentó a 2.954 fallecidos y 16.592 personas heridas, según el último balance entregado este sábado por las autoridades venezolanas.

El nuevo reporte representa un incremento de 309 muertos y cerca de 4.000 lesionados respecto del informe anterior. Además, más de 16.000 personas quedaron sin vivienda y al menos 856 edificios presentan daños producto de los sismos.

Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, golpearon con especial fuerza al estado de La Guaira, ubicado al norte del país y cercano a Caracas, transformándose en la zona más afectada por la emergencia. En esa región costera, edificios completos colapsaron y miles de damnificados permanecen en refugios temporales o en espacios públicos.

Aunque las autoridades venezolanas no han entregado una cifra oficial de personas desaparecidas, estimaciones de Naciones Unidas apuntan a que podrían llegar hasta 50.000.

En medio de la tragedia, uno de los episodios más destacados fue el rescate de Hernán Gil, un hombre que logró sobrevivir ocho días atrapado bajo los escombros de un centro comercial derrumbado en La Guaira. Su hallazgo ocurrió varios días después del periodo considerado crítico para encontrar sobrevivientes, que normalmente se estima en torno a las primeras 72 horas tras un terremoto.

La capital, Caracas, también sufrió daños estructurales y derrumbes, aunque con un nivel de destrucción menor al registrado en la zona costera.

Tras más de una semana de operaciones, brigadas internacionales de rescate provenientes de distintos países, entre ellas equipos de Estados Unidos y Chile, comenzaron a preparar su retiro del país luego de apoyar las labores de búsqueda, rescate urbano y asistencia técnica.

Las autoridades continúan enfrentando una compleja emergencia humanitaria marcada por miles de víctimas, infraestructura destruida y una amplia población desplazada.