El terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia continúa elevando su saldo de víctimas y daños. El balance preliminar más reciente cifra en al menos 169 las personas fallecidas y en más de 1.246 los heridos, mientras continúan las operaciones de emergencia y la evaluación de las zonas golpeadas por el sismo.
El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, pero sus consecuencias se extendieron a distintas ciudades del país, con Cali y Pereira entre las localidades que concentran las mayores pérdidas humanas.
De acuerdo con los antecedentes disponibles, 165 de las víctimas fatales se registraron en ciudades capitales. Cali presenta hasta ahora el balance más grave, con 85 fallecidos.
En Pereira se contabilizan 66 muertos, tres de ellos registrados en el Aeropuerto Internacional Matecaña. Quibdó reporta otras nueve víctimas fatales y Manizales suma cinco.
Las autoridades han advertido que estas cifras continúan siendo preliminares y podrían aumentar conforme los equipos de búsqueda, rescate y evaluación logren acceder a los diferentes sectores afectados.
La magnitud de la destrucción también comienza a quedar reflejada en los primeros catastros de infraestructura. Al menos 152 edificios han colapsado como consecuencia del terremoto.
El sistema de transporte aéreo permanece igualmente afectado. Siete aeropuertos mantienen suspendidas sus operaciones debido a daños o a la necesidad de realizar inspecciones que permitan determinar las condiciones de seguridad de sus instalaciones.
Los equipos desplegados en terreno continúan desarrollando Evaluaciones de Daños y Necesidades, procedimiento que permitirá dimensionar con mayor precisión las consecuencias del desastre e identificar las zonas que requieren asistencia prioritaria.
En paralelo, Naciones Unidas informó que se mantiene preparada para prestar ayuda humanitaria a Colombia en caso de que el Gobierno solicite formalmente asistencia internacional.
El portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Jens Laerke, indicó que hasta ahora no se ha recibido una petición oficial de apoyo externo, aunque aseguró que el sistema humanitario está en condiciones de movilizar recursos si las autoridades colombianas lo requieren.
Los equipos de Naciones Unidas presentes en Colombia ya se encuentran coordinando acciones con sus oficinas regionales y centrales para estar preparados frente a una eventual solicitud.
Laerke explicó que antes de definir el tipo y magnitud de una intervención internacional resulta necesario determinar con precisión dónde se encuentran las principales necesidades y qué clase de asistencia requieren las comunidades afectadas.
Las autoridades colombianas mantienen desplegados equipos de emergencia en los sectores más golpeados, mientras continúa el levantamiento de información sobre personas desaparecidas, víctimas, infraestructura destruida y necesidades humanitarias.
Debido a que las labores de búsqueda y evaluación siguen en desarrollo, el balance de 169 fallecidos y más de 1.246 heridos permanece sujeto a nuevas actualizaciones durante las próximas horas. (NP-ChatGPT-Emol)
