La situación interna del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género se instaló como uno de los temas relevantes durante la reunión que sostuvo el Presidente José Antonio Kast con parlamentarios de Renovación Nacional en Cerro Castillo, instancia convocada para fortalecer la coordinación política entre el Gobierno y los partidos del sector tras la reciente Cuenta Pública.

Durante el encuentro, que reunió a legisladores de RN junto a autoridades de la Secretaría General de la Presidencia, diversos parlamentarios expusieron inquietudes vinculadas a sus regiones y plantearon propuestas en materias de seguridad, niñez y gestión gubernamental. Sin embargo, una de las intervenciones que concentró mayor atención fue la realizada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez.

Según trascendió, la senadora manifestó su preocupación por el deterioro de las relaciones al interior del Ministerio de la Mujer, particularmente entre la ministra Judith Marín y la subsecretaria Daniela Castro, militante de Renovación Nacional. La parlamentaria habría destacado la labor desarrollada por la subsecretaria y planteado la necesidad de encontrar una solución que permita superar las diferencias existentes y evitar que estas afecten el funcionamiento de la cartera.

El conflicto entre ambas autoridades se ha transformado en un tema recurrente dentro de RN. Diversas fuentes del partido señalan que la relación entre la ministra y la subsecretaria se encuentra profundamente deteriorada, situación que habría generado dificultades de coordinación y cuestionamientos respecto de la autonomía con que Castro ha podido desempeñar sus funciones.

Quienes conocen el funcionamiento interno del ministerio atribuyen parte de las tensiones a diferencias de enfoque político e ideológico. Mientras Marín es identificada con posiciones más conservadoras, Castro pertenece a sectores de centroderecha liberal dentro de Renovación Nacional, lo que habría influido en distintas discrepancias surgidas durante la gestión.

Uno de los episodios que profundizó las diferencias estuvo relacionado con la salida de la directora del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, situación que provocó críticas desde diversos sectores de Chile Vamos y generó un debate público respecto de la conducción de la cartera.

Las tensiones también habrían tenido repercusiones en el funcionamiento interno del ministerio, afectando equipos de trabajo y provocando cambios en distintas áreas administrativas. Según versiones conocidas en el oficialismo, los desacuerdos entre ambas autoridades se habrían reflejado tanto en la gestión cotidiana como en la exposición pública de las actividades ministeriales.

Las declaraciones sobre el tema generaron reacciones en otros partidos de la coalición. Desde el Partido Social Cristiano defendieron la autonomía de la ministra para adoptar decisiones respecto de su equipo de trabajo, mientras que representantes de otras colectividades llamaron a superar las diferencias internas y concentrar los esfuerzos en el desarrollo de políticas públicas dirigidas a las mujeres.

La controversia se produce en momentos en que el Gobierno busca fortalecer la coordinación política de su coalición y proyectar una nueva etapa de gestión, objetivo que fue uno de los principales mensajes transmitidos por el Presidente Kast durante su reunión con los parlamentarios oficialistas. (NP-ChatGPT-La Tercera)