Narendra Modi’s government seeks to combine its “civilizational” identity with economic growth to leave its colonial legacy behind, while deploying a “multi-alignment” foreign policy to boost India’s capacity to influence the global agenda.

“India is going global” is a phrase that frequently resonates within New Delhi’s business and diplomatic cicles. This view aligns with that of S. Jaishankar, a key architect of Indian Prime Minister Narendra Modi’s foreign policy.

In his latest book, the renowned foreign minister—who previously served as ambassador to China and the United States—challenged the tendency of some analysts to rely on “old molds” when interpreting new developments in the international system. This comes amidst growing scrutiny of the post-World War II liberal order established by the Bretton Woods agreements, which paved the way for subsequent U.S. hegemony.

“The Modi government set out to change the world’s perception of India,” wrote the foreign minister, who also characterized the current order as fragmented by technological disruption—a central theme in Indian foreign policy. The aim is for India to emerge as a key player in global debates, position itself as a “solution” amidst the rivalry between the United States and China, and—using soft power tools—shift the global perception of the country toward that of a “reliable and credible partner.”

TAJ MAHAL, TECNOLOGÍA Y PODER: CÓMO INDIA BUSCA CONVERTIRSE EN UNA POTENCIA GLOBAL HACIA 2047

El gobierno de Narendra Modi busca combinar su identidad “civilizatoria” con crecimiento económico para dejar atrás la herencia colonial, mientras despliega una política exterior de multialineamiento para aumentar la capacidad de India de influir en la agenda global.

“India se está volviendo global”, es una de las frases que más resuenan en espacios empresariales y diplomáticos de Nueva Delhi. La mirada coincide con la de S. Jaishankar, uno de los principales arquitectos de la política exterior del primer ministro de India, Narendra Modi.

El renombrado canciller, que supo ser embajador ante China y Estados Unidos, cuestionó en su último libro la tendencia de algunos analistas de seguir con “moldes viejos” para entender los nuevos desarrollos del sistema internacional, en medio del cuestionamiento al orden liberal que siguió a la Segunda Guerra Mundial en el marco de los acuerdos de Bretton Woods, que marcaron la posterior hegemonía estadounidense.

“El gobierno de Modi se propuso cambiar la mirada del mundo sobre la India”, escribió el canciller, que también definió al orden fragmentado a través de la disrupción tecnológica, una de las claves de la política exterior india. Con la intención de que escale a ser actor central de los debates globales, presentarse como una “solución” en medio de la competencia entre Estados Unidos y China, y cambiar, a través de herramientas de poder blando, la mirada sobre India hacia la de un “socio confiable y creíble”.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Parte de esta estrategia es la invitación al programa para familiarización con la India de periodistas, del que participó Perfil, donde un recorrido durante ocho días por las principales áreas de la política de Modi reflejó esta idea: que India se prepara para influir en la agenda global de cara a 2047, cuando se cumplan 100 años de su independencia del Imperio británico, un contexto de crecimiento económico que algunos comparan con las tasas chinas de principio de siglo.

“Cuando las potencias coloniales se fueron, no dejaron mucho a su paso”, deslizaron fuentes de la Cancillería india durante uno de los encuentros con la delegación de medios extranjeros. A casi ocho décadas de la independencia, el país-continente busca convertir ese pasado en una plataforma para proyectarse hacia el futuro, partiendo del multialineamiento en política exterior que implica posicionarse desde el Sur Global (y los BRICS) en lo político, y desde su alianza con potencias occidentales desde el plano de la seguridad y la defensa, en virtud de los conflictos territoriales con Pakistán y China.

Una India que es más Bharat

En Por qué Bharat Importa (Why Bharat Matters), Jaishankar recupera el término Bharat, uno de los nombres tradicionales con los que se identifica a India, para plantear una mirada sobre el país que parte de una civilización de cinco mil años que combina historia, identidad y proyección internacional. Allí habla de un proceso de “rejuvenecimiento nacional”, que incluye la construcción de capacidades, reformas y una mejora de la calidad institucional de la democracia más grande del mundo.

“En el país, esto se expresa en la construcción de capacidades, la realización de reformas y la mejora de la calidad de la gobernanza. En el exterior, se expresa en una mayor capacidad para influir en la agenda global”, plantea el canciller.

La idea también puede verse en la forma en que India presenta su cultura, un sincretismo que combina elementos persas, musulmanes, centroasiáticos e hinduistas, como parte de las tradiciones propias del subcontinente indio.

El Taj Mahal, una obra de arquitectura indoislámica considerada una de las siete maravillas del mundo, convive con el Rashtrapati Bhavan, el palacio presidencial construido durante el período colonial británico que alberga una estatua de Mahatma Gandhi. Y con mausoleos como la Tumba de Humayun, que permiten recorrer siglos de historia en el corazón de la verde y bulliciosa Nueva Delhi. La arquitectura, los monumentos, el yoga, la meditación, los inciensos, las especias y la gastronomía forman parte de una identidad que el gobierno busca proyectar hacia afuera mientras

La recuperación del concepto Bharat también se conecta con el nacionalismo impulsado por Modi y con una reivindicación de la identidad hindú. La imagen del primer ministro, en el cargo hace doce años, se replica en las calles de la Vieja Delhi, en carteles y espacios públicos que conviven con puestos callejeros y los famosos tuc tuc, como parte de una narrativa política que coloca la identidad india en el centro del proyecto de país.

Jaishankar lo plantea como una convivencia entre dos dimensiones que, desde una mirada externa, podrían parecer contradictorias. “No vemos contradicción en exponer el internacionalismo hacia el exterior mientras que, al interior, articulamos un nacionalismo”, escribió. “Esta es una India determinada a jugar en los grandes escenarios globales, o incluso modificarlos cuando sea necesario para avanzar en sus propios intereses. Esta es una India que es más Bharat”, agregó.

Del Taj Mahal a la inteligencia artificial

Detrás de la imagen del Taj Mahal existe un país que desarrolla inteligencia artificial, impulsa la industria de semiconductores, tiene uno de los mayores ecosistemas de startups del mundo y cuenta con capacidad nuclear. Con un mercado de 1.400 millones de personas, India busca convertirse en un hub de producción innovación y tecnología.

“India es la economía de más rápido crecimiento del mundo”, aseguró Jyoti Vij, de la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India (FICCI). Ante la consulta de este medio, el dirigente empresarial comentó la posibilidad de relanzar la relación con América Latina a través de las cámaras empresariales.

“Queremos contar la verdadera historia” de India, planteó Vij, en la misma sintonía que el gobierno indio, al destacar la expansión de los vínculos comerciales y de inversión con la región. Tecnología, inteligencia artificial, agricultura y farmacéutica aparecen entre los sectores con mayor potencial de cooperación. Y, en el caso argentino, Vaca Muerta y minerales críticos.

El objetivo es desarrollar capacidades propias para que el país pueda participar en las cadenas globales de valor desde una posición de mayor fortaleza. Semiconductores, electrónica, inteligencia artificial, innovación, industria y energías renovables aparecen entre los sectores estratégicos para esa transformación.

En tanto, la dimensión tecnológica del programa indio alcanza incluso proyectos de investigación que superan las fronteras, incluidos la exploración espacial (luego del exitoso lanzamiento de Linux) e instituciones dedicadas a proyectos de investigación que buscan comprender y mapear el cerebro humano.

Tecnología y poder

Pero la transformación tecnológica del gigante asiático también tiene una dimensión geopolítica. India es una potencia nuclear, cuenta con una de las fuerzas armadas más grandes del mundo y desarrolla capacidades propias en sectores considerados estratégicos. La búsqueda de autonomía tecnológica forma parte de una aspiración más amplia de autonomía estratégica y capacidad de decisión en un escenario internacional cada vez más competitivo.

Parte de esta estrategia es el multialineamiento, algo que dista de las supuestas “áreas de influencia” que muchos analistas le otorgan a una supuesta partición del mundo en tres esferas: la estadounidense, la rusa y la china. Pero India, por su parte, no pareciera casarse con nadie.

Si bien alza la plataforma del Sur Global desde los BRICS, donde es socio de países como China o Irán, desde el plano de la seguridad y la defensa se mantiene en línea con Occidente, en el marco del Quad, particularmente por los problemas de delimitación territorial con China y con Pakistán.

El Sur Global y la búsqueda de influencia

India busca además posicionarse como una voz del llamado Sur Global y construir vínculos con países en desarrollo mientras intenta aumentar su capacidad de incidencia en los grandes debates internacionales.

Para Nueva Delhi, el Sur Global constituye una plataforma para ampliar su influencia, mientras BRICS funciona como uno de los espacios para disputar una mayor representación de los países en desarrollo en el sistema internacional. En 2026, India ejerce la presidencia del bloque y será sede de la cumbre que se realizará el 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi.

Pero India también busca crear plataformas propias para posicionarse como potencia emergente. Un ejemplo es la Coalición para una Infraestructura Resiliente ante Desastres (CDRI), una iniciativa global impulsada por Nueva Delhi para reunir países y organizaciones alrededor de políticas destinadas a mejorar la resiliencia de las infraestructuras frente a desastres.

América Latina, un nuevo espacio

La estrategia tiene además una dimensión económica concreta. India busca ampliar sus vínculos con América Latina y encuentra en la región oportunidades en energía, minerales críticos, tecnología, agricultura y farmacéutica. “Queremos fortalecer los vínculos directos con América Latina”, señalaron desde la cámara empresarial (FICCI), que considera que “la expansión está en marcha” en la relación entre India y el Mercosur.

Ante la consulta de PERFIL sobre las reformas impulsadas por Javier Milei y la apertura de la economía argentina, el empresario Rudra Kumar Pandey, destacó el interés de empresarios indios en ampliar las inversiones. “Hay mucha sinergia entre el Gobierno de India y la cámara para conectar a los países, compartir información sobre oportunidades de negocios y generar interés para invertir en Argentina”, explicó.

Entre los sectores mencionados aparecen tecnología, semiconductores, electrónica, productos químicos, cemento, acero, minerales críticos y farmacéutica. También hubo una mención concreta a Vaca Muerta.

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/internacional/taj-mahal-tecnologia-y-poder-como-india-busca-convertirse-en-una-potencia-global-hacia-2047-a39.phtml

NORTH KOREA ADDS SECOND NAVAL DESTROYER

North Korean leader Kim Jong-un put his second naval destroyer into service and called for building a more reliable nuclear deterrent, state media reported, as the US, South Korea and Japan began a trilateral military exercise he views as a security threat.

The ship’s commissioning comes as North Korea is dialing up pressure on Washington after rebuffing US President Donald Trump’s decision to scale back a major military drill with South Korea in a conciliatory step toward Kim. Observers say North Korea wants to wrest bigger US concessions.

The destroyer Kang Kon was commissioned into North Korea’s navy in the eastern port city of Wonsan on Sunday at a ceremony attended by Kim and his teenage daughter, whom South Korea’s spy service calls his likely heir. North Korean state media photos showed the girl in a white dress and blazer walking alongside her father on a red carpet, touring the warship and posing with sailors.

The ship and the Choe Hyon, which was put into service in June, are both 5,000-tonne destroyers that state media said can carry various conventional and nuclear weapons. Considered North Korea’s biggest and most advanced warships, the two destroyers were likely built with Russian assistance, experts say.

In July, North Korea said it test-fired nuclear-capable cruise missiles from the Kang Kon.

In a speech at the ceremony, Kim said the back-to-back warship additions instilled fear in the enemies as the nuclear armament of North Korea’s navy made it possible to exercise its nuclear deterrent in a more diversified, practical manner.

“The enemies’ concerns will surely be deepened,” Kim said. “We must establish more clearly a powerful and reliable nuclear war deterrent, to put into practice the diverse and effective operation of our nuclear combat systems and further strengthen our military activities for maritime defense and war deterrence.”

Meanwhile, the US, South Korea and Japan yesterday began their five-day Freedom Edge exercise near the Korean Peninsula.

South Korea’s military said the exercise is defensive in nature and meant to enhance a joint response capability against North Korean nuclear threats, and that it involves key maritime and aerial military assets from the three countries.

At the exercise’s opening ceremony at Yokota Air Base in western Tokyo, the US Pacific Command quoted Lieutenant General Stephen Jost, commander of the US forces in Japan, as saying that Washington, Tokyo and Seoul “stand together on common interests, ready to preserve the peace and security we have built and defended for more than eight decades.”

COREA DEL NORTE INCORPORA UN SEGUNDO DESTRUCTOR NAVAL

El líder norcoreano, Kim Jong-un, puso en servicio su segundo destructor naval y pidió construir una disuasión nuclear más fiable, según informaron los medios estatales, justo cuando Estados Unidos, Corea del Sur y Japón iniciaban un ejercicio militar trilateral que él considera una amenaza para la seguridad.

La entrada en servicio del buque se produce mientras Corea del Norte intensifica la presión sobre Washington, tras haber rechazado la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reducir la escala de unas importantes maniobras militares con Corea del Sur —un gesto conciliador hacia Kim—. Los observadores señalan que Corea del Norte busca obtener mayores concesiones por parte de Estados Unidos.

El destructor *Kang Kon* fue incorporado a la marina norcoreana el domingo en la ciudad portuaria oriental de Wonsan, durante una ceremonia a la que asistieron Kim y su hija adolescente, a quien los servicios de inteligencia de Corea del Sur señalan como su probable sucesora. Las fotografías de los medios estatales norcoreanos mostraban a la joven, vestida con un traje blanco y una chaqueta, caminando junto a su padre por una alfombra roja, recorriendo el buque de guerra y posando con los marineros.

Tanto este buque como el *Choe Hyon* —puesto en servicio en junio— son destructores de 5.000 toneladas que, según los medios estatales, pueden transportar diversas armas convencionales y nucleares. Considerados los buques de guerra más grandes y avanzados de Corea del Norte, es probable que ambos destructores fueran construidos con asistencia rusa, según los expertos.

En julio, Corea del Norte anunció que había realizado pruebas de lanzamiento de misiles de crucero con capacidad nuclear desde el *Kang Kon*.

Fuente: https://www.taipeitimes.com/News/front/archives/2026/09/08/2003863867

CHINA SECURITY LAWS SPELL TRAVEL RISKS

NO LIMITS: More legislation expanding Beijing’s control over the movement of people, money and information raises risks for Taiwanese travelers and businesses, officials said

China is set to implement several laws in the coming months that expand the definition of national security, creating greater risks for Taiwanese traveling to or doing business in China, Taiwanese officials said.

Beijing’s Ethnic Unity and Progress Promotion Law took effect on July 1, while a draft “Internet Information Service Management Measures” finished its public consultation on Aug. 2, but has yet to be adopted. China’s Regulations of the State Council on Exit and Entry Administration are to take effect on Tuesday next week, while amendments to its National Defense Mobilization Law and the Ministry of Public Security’s Measures for the Supervision and Inspection of Cyberspace Security are to take effect on Oct. 1.

An official familiar with cross-strait affairs, speaking on condition of anonymity, said the laws reflect Beijing’s continued expansion of the concept of national security beyond traditional security concerns to information, business, and the movement of people, money and information.

These laws allow authorities to regulate such activities in the name of national security and national interests, the official said.

The measures come as the Chinese Communist Party (CCP) prepares to hold its fifth plenum this year and its 21st National Congress next year, the official said, adding that Beijing needs a relatively stable social environment.

Social control and security management are likely to become increasingly stringent, with the laws providing a more systematic framework for such efforts, they said.

Terms such as “national security” and “national interests” are broadly defined, they said.

The Mainland Affairs Council has described such provisions as providing “blanket authorization,” allowing Chinese authorities considerable discretion in determining what constitutes a security or national-interest concern.

This creates uncertainty for Taiwanese traveling to China while providing a legal basis for cross-border repression, the official said.

The measures are not limited to Chinese citizens: Anyone deemed to have harmed China’s national interests or national security could face investigation or punishment under Chinese law, they said.

The laws also decentralize enforcement powers.

Under the new exit and entry regulations, for example, authorities in border counties and cities would have enforcement powers, the official said.

The forthcoming cyberspace security inspection measures would allow county-level public security authorities to investigate individuals and inspect items such as mobile phones and laptops, the official said.

“Law is merely the packaging,” the official said, adding that arrests and searches have already occurred in various forms.

The new laws would directly authorize local government agencies to carry out such actions while warning that certain behavior or speech could result in arrest or harassment, which could encourage self-censorship and create a chilling effect, they said.

The laws also explicitly refer to Chinese President Xi Jinping (習近平) and socialism, reflecting a more closed ideological environment, the official said, adding that they could help lay the legal and ideological groundwork for Xi to secure a fourth term as party leader at the 21st National Congress.

As the CCP has consistently framed cross-strait relations around the “one China” principle, the laws are likely to negatively affect the movement of people, money and information across the Taiwan Strait, the official said.

Taiwan should issue appropriate risk warnings, they said.

One of the most consequential measures is the amended National Defense Mobilization Law, which represents the first comprehensive overhaul of the legislation since it was enacted 16 years ago, another Taiwanese national security official said.

The revised law would allow the Chinese state to seize private property whenever deemed necessary, they said.

It should not be viewed solely as a strategic tool aimed at Taiwan, the official said, but also as a mechanism for comprehensively integrating domestic resources and a reflection of Beijing’s growing security concerns amid intensifying competition with the US.

The current version of the law focuses on the division of responsibilities between military and civilian authorities, particularly how the government could mobilize civilian resources and personnel to support the military during wartime or emergencies, they said.

The latest revision has five notable features, they said.

First, it expands the purpose of the legislation to include protecting China’s “development” interests.

Second, it explicitly establishes the leadership of the CCP and Xi’s military-strengthening doctrine as fundamental political principles governing national defense mobilization.

Third, for the first time, it defines national defense mobilization as activities designed to “ensure a rapid transition between peacetime and wartime,” and convert economic and social strength into national defense capabilities.

Fourth, it changes the legal treatment of civilian resources from “requisition” to “expropriation.” The distinction is significant because expropriation provides less protection for ownership, meaning the state could forcibly acquire private property where deemed necessary.

Fifth, the law expands mobilization to include data and modern technologies, including supply chains and artificial intelligence. It also calls for supply-chain security assessments to address the risk of disruptions.

The amendments seek to comprehensively integrate domestic resources by bringing technology, industry and infrastructure under greater state control, the official said.

They also reflect the CCP’s concerns about the security of its rule, the official said.

Using legislation to bolster state control shows that the authorities increasingly view almost everything as a security issue.

For Taiwanese businesses, the amendments could increase both political and economic risks, they said. Taiwanese companies could have their assets expropriated or have their operations classified as resources related to China’s “development” interests, raising the risk that investments could be “gone for good,” the official said.

LAS LEYES DE SEGURIDAD DE CHINA CONLLEVAN RIESGOS PARA LOS VIAJEROS

SIN LÍMITES: Según las autoridades, una mayor legislación que amplía el control de Pekín sobre el movimiento de personas, dinero e información aumenta los riesgos para los viajeros y las empresas de Taiwán.

China tiene previsto implementar en los próximos meses varias leyes que amplían la definición de seguridad nacional, lo que genera mayores riesgos para los taiwaneses que viajan a China o hacen negocios allí, señalaron funcionarios de Taiwán.

La Ley de Promoción de la Unidad y el Progreso Étnico de Pekín entró en vigor el 1 de julio, mientras que el proyecto de «Medidas de gestión de servicios de información en Internet» concluyó su fase de consulta pública el 2 de agosto, aunque aún no ha sido aprobado. El Reglamento del Consejo de Estado sobre la administración de entradas y salidas entrará en vigor el próximo martes, al tiempo que las enmiendas a la Ley de Movilización para la Defensa Nacional y las Medidas del Ministerio de Seguridad Pública para la supervisión e inspección de la seguridad del ciberespacio entrarán en vigor el 1 de octubre.

Fuente: https://www.taipeitimes.com/News/front/archives/2026/09/08/2003863863

Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area

Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS

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