Taiwan’s opposition-controlled parliament passed a law to increase military spending by up to NT$780 billion (approximately US$25 mil millones), about two-thirds of the amount initially proposed by the government, CNA reported.
The Taiwanese government submitted a special defense budget of NT$1.25 trillion (US$39.836 billion) for the period 2026-2033 at the end of last year, a project that had the support of the US administration and key figures in the US Congress.
The plan aimed to finance arms acquisitions—both already announced and future—and joint production programs with the United States, as well as boost the development of Taiwan’s drone industry through the purchase of 200,000 locally produced unmanned aerial vehicles, among other measures.
However, the Kuomintang (KMT) and the Taiwan People’s Party (TPP), the two main opposition parties, used their majority in the legislature to push through their own version of the law, limiting the additional spending to NT$780 billion and excluding funding for domestically manufactured weapons from the plan.
Even so, this amount is higher than what these parties originally proposed, which began the legislative debate with proposals of only NT$380 billion and NT$400 billion (US$12.11 billion and US$12.747 billion), respectively. The approved plan is divided into two phases: the first, endowed with 300 billion New Taiwan dollars (9.56 billion US dollars), is intended to finance arms acquisitions already announced by Washington, and the second, of 480 billion New Taiwan dollars (15.3 billion US dollars), is intended to cover a possible new round of military purchases from the United States.
PARLAMENTO DE TAIWÁN APRUEBA AUMENTAR EL GASTO MILITAR EN US$ 25 MIL MILLONES
El Parlamento de Taiwán, controlado por la oposición, aprobó una ley para aumentar el gasto militar en hasta 780.000 millones de dólares taiwaneses (unos 24.860 millones de dólares), alrededor de dos tercios de la cuantía propuesta inicialmente por el Gobierno, informó la agencia CNA.
El Ejecutivo taiwanés presentó a finales del año pasado un presupuesto especial de Defensa de 1,25 billones de dólares taiwaneses (39.836 millones de dólares) para el período 2026-2033, proyecto que contaba con el aval de la Administración estadounidense y de importantes figuras del Congreso de Estados Unidos.
El plan buscaba financiar adquisiciones de armamento -tanto ya anunciadas como futuras- y programas de producción conjunta con Estados Unidos, así como impulsar el desarrollo de la industria taiwanesa de drones mediante la compra de 200.000 vehículos aéreos no tripulados de producción local, entre otras medidas.
Sin embargo, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), los dos principales partidos de la oposición, aprovecharon su mayoría de escaños en el Legislativo para impulsar su propia versión de la ley, limitando el gasto adicional a 780.000 millones de dólares taiwaneses y excluyendo del plan la financiación de armas de fabricación doméstica.
Con todo, esa cuantía es superior a la planteada originalmente por estas formaciones, que arrancaron el debate legislativo con propuestas de tan solo 380.000 y 400.000 millones de dólares taiwaneses (12.110 y 12.747 millones de dólares), respectivamente.
El plan aprobado se divide en dos fases: una primera dotada con 300.000 millones de dólares taiwaneses (9.560 millones de dólares) para financiar adquisiciones de armamento ya anunciadas por Washington, y una segunda de 480.000 millones de dólares taiwaneses (15.300 millones de dólares) destinada a sufragar una posible nueva tanda de compras militares a Estados Unidos.
El jefe del grupo parlamentario del KMT, Fu Kun-chi, señaló que este proyecto permitirá reforzar la defensa de Taiwán, al tiempo que garantizará que el dinero de los contribuyentes se destine “donde realmente se necesita” y que se erradiquen “todas las formas de corrupción”.
El debate sobre el presupuesto especial de Defensa ha monopolizado el debate público en la isla durante los últimos meses, ya que el Gobierno del Partido Democrático Progresista (PDP) sostiene que una dotación insuficiente podría enviar una señal equivocada a la comunidad internacional sobre la determinación de Taiwán de defenderse frente a China.
Estados Unidos también ha presionado en este sentido: el principal representante diplomático de Washington en Taiwán, Raymond Greene, instó a finales del mes pasado al Parlamento a ratificar un aumento “integral” del gasto en Defensa, respaldando de esta forma la versión de la ley propuesta por el Ejecutivo.
La aprobación de este presupuesto se produce a menos de una semana de la reunión prevista en Pekín entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, en la que se espera que ambos aborden la cuestión de Taiwán y una posible reducción del suministro de armas estadounidenses a la isla.

CHINA NAMES ITS NEW NAVAL STEALTH FIGHTER: ‘BLUE SHARK’
The J-35, in early operational integration, makes China the second nation, after the United States, to have two different stealth fighter models. China has a habit of nicknaming its land-based fighters with variations of the name ‘Dragon’ and its carrier-based fighters with variations of ‘Shark’. Thus, the Shenyang J-15 is known as the ‘Flying Shark’, while the J-15D was named the ‘Electric Shark’.
Following this tradition, the Shenyang Aircraft Corporation has announced that the official name of the People’s Liberation Army’s new naval stealth fighter is ‘Blue Shark’. Beyond the novelty, formalizing its designation indicates that the aircraft is moving from the development phase to early operational integration within its naval air branch, according to Army Recognition.
The Shenyang J-35A, formerly known as the naval version, has a similar role to the F-35C Lightning in the U.S. Armed Forces, possessing stealth capabilities and designed for carrier operations. Now nearing operational status, China becomes the second country in the world, after the United States, to possess two stealth fighter models, adding to the Chengdu J-20, also known as the Mighty Dragon
CHINA PONE NOMBRE A SU NUEVO CAZA FURTIVO NAVAL J-35: “TIBURÓN AZUL”
El J-35, en fase de integración operativa temprana, convierte a China en la segunda nación, tras Estados Unidos, en contar con dos modelos distintos de cazas furtivosChina tiene la costumbre de apodar a sus cazas terrestres con variantes del nombre ‘Dragón’ y a sus cazas embarcados con las de ‘Tiburón’. Así, al Shenyang J-15 se le conoce como ‘Tiburón Volador’, mientras que el J-15D recibió el nombre de ‘Tiburón Eléctrico’. En esa línea, la Corporación Aeronáutica de Shenyang ha anunciado que el nombre oficial del nuevo caza furtivo naval del Ejército Popular de Liberación es ‘Blue Shark’, ‘Tiburón Azul’ en español. Más allá de la curiosidad, formalizar su denominación indica que la aeronave está pasando de la fase de desarrollo a la integración operativa temprana dentro de su rama aérea naval, según informa Army Recognition.
El hasta ahora conocido como versión naval del Shenyang J-35A tiene un papel similar al del F-35C ‘Lightning’ en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, al contar con capacidades furtivas y estar diseñado para operar desde portaaviones. Al estar ya próximo a su fase operativa, China se convierte en el segundo país del mundo, tras Estados Unidos, en contar con dos modelos de cazas furtivos, sumándolo al Chengdu J-20, también llamado ‘Mighty Dragon’ o ‘Dragón Poderoso’.
El J-35 es un avión monoplaza y polivalente, lo que significa que puede llevar a cabo misiones de combate aéreo y de ataque.
El avión ha recorrido un largo camino desde su primer vuelo de prueba oficial, en octubre de 2012. Rediseños, mejores motores y mejoras en furtividad y aerodinámica culminaron en su primera prueba de lanzamiento mediante catapulta en 2021.
Aunque está diseñado principalmente para su uso por parte de la Armada china, también existe una variante terrestre denominada J-35A. La versión embarcada incorpora muchas de las características necesarias para operar desde portaaviones, incluyendo alas plegables y un tren de aterrizaje muy reforzado.
También cuenta con gancho de apontaje y un sistema de enganche a la catapulta para operar desde los portaaviones más modernos de China, como el Fujian. Sin embargo, lo más relevante para China es la capacidad furtiva del J-35.
Cuenta con bodegas internas de armamento y un fuselaje de formas angulosas, pensado para desviar las ondas de radar y disminuir su detectabilidad. El avión también oculta la parte frontal de los motores mediante conductos de admisión en forma de S, diseñados para reducir su visibilidad frente al radar.
Según el medio, el J-35 también ofrece una capacidad de carga de armamento muy flexible. Puede transportar internamente una combinación de misiles o bombas, pero también tiene la capacidad de montar munición externamente en seis puntos de anclaje cuando es necesario.
Esto incluye algunos de los misiles más avanzados de China, como el PL-15 y el PL-21. Su radio de combate es de unos 1.200 kilómetros y su peso máximo al despegue ronda los 30.000 kilos.
En conjunto, se sabe que el J-35 puede volar, que se ha fabricado en pequeñas cantidades y que ha sido probado en portaaviones. Sin embargo, aún no ha alcanzado un estado plenamente operativo.
En el sector, esto se conoce como producción inicial a bajo ritmo, o LRIP por sus siglas en inglés. Esto significa que China se centra ahora en fabricar suficientes unidades para entrenar pilotos, probar sistemas y corregir cualquier problema de diseño. Todavía no está listo para la producción en masa, aunque probablemente lo estará pronto.
Taiwan Expels Chinese Scientific Vessel Accused of Illegal Activities
Taiwanese authorities denounced a Chinese scientific vessel for conducting unauthorized research activities in waters near the island and stated that they forced it to leave the area after several days of monitoring. The incident occurred amid heightened tensions in the Taiwan Strait and in line with Chinese maritime operations in areas close to Taiwanese territory.
In this context, the Taiwanese Coast Guard reported that it detected the vessel “Tongji” sailing approximately 29 nautical miles southeast of the southern tip of the island, near the outer limit of Taiwanese waters. According to the official statement, the vessel deployed cables and scientific instruments in the water, raising suspicions about operations aimed at gathering maritime data in the area.
In response, Taiwan deployed a patrol boat that issued radio warnings and electronic messages demanding the cessation of activities and immediate departure from the area. According to the Coast Guard, the Chinese vessel subsequently removed its research equipment and changed course following Taiwan’s intervention.

TAIWÁN EXPULSÓ A UN BUQUE CIENTÍFICO CHINO ACUSADO DE REALIZAR ACTIVIDADES ILEGALES
Las autoridades de Taiwán denunciaron que un buque científico de China realizó actividades de investigación no autorizadas en aguas cercanas a la isla y afirmaron que lo obligaron a abandonar la zona luego de varios días de seguimiento. El incidente se produjo en medio del aumento de las tensiones en el estrecho de Taiwán y en consonancia con las operaciones marítimas chinas en áreas próximas al territorio taiwanés.
En este contexto, la Guardia Costera taiwanesa informó que detectó al buque “Tongji” navegando a aproximadamente 29 millas náuticas al sudeste del extremo sur de la isla, cerca del límite exterior de las aguas taiwanesas. Según el comunicado oficial, la embarcación desplegó cables e instrumentos científicos en el agua, lo que generó sospechas sobre operaciones destinadas a recopilar información marítima en la zona.
En respuesta, Taiwán desplegó un patrullero que emitió advertencias radiales y mensajes electrónicos para exigir el cese de las actividades y la salida inmediata del área. De acuerdo con la Guardia Costera, el buque chino retiró posteriormente los instrumentos de investigación y modificó su rumbo tras la intervención taiwanesa.
Oficialmente se sostuvo que el buque “Tongji” nunca ingresó en aguas restringidas, aunque si permaneció operando durante varios días cerca del perímetro marítimo de la isla. De este modo, la Guardia Costera indicó que mantuvo tareas de vigilancia continuas hasta verificar el alejamiento definitivo de la embarcación china.
TAIWÁN ACUSÓ A CHINA DE REFORZAR SU PRESENCIA MARÍTIMA EN LA REGIÓN
De este modo, el episodio se produce en un contexto de incremento de las actividades marítimas y militares de China alrededor de Taiwán. Durante los últimos años, Beijing intensificó los ejercicios navales, sobrevuelos militares y patrullas marítimas cerca de la isla, mientras mantiene la presión política sobre el gobierno taiwanés
Adicionalmente, Taipei denunció reiteradamente la utilización de embarcaciones civiles, pesqueras y científicas chinas en operaciones consideradas de “zona gris”, es decir, mediante la realización de acciones destinadas a aumentar la presión sobre Taiwán sin llegar a un enfrentamiento militar directo. En concreto, las autoridades taiwanesas sostienen que estas actividades buscan reforzar la presencia china en áreas marítimas sensibles y recopilar información estratégica.
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Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
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