El Ejército de Taiwán comenzó este lunes un ejercicio militar de cinco días destinado a fortalecer su capacidad de respuesta y evaluar la efectividad de las operaciones conjuntas de sus fuerzas, en medio del aumento de la presión militar ejercida por China sobre la isla.
El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán informó que las maniobras, programadas hasta el 26 de junio, forman parte del plan anual de entrenamiento conjunto de las Fuerzas Armadas. El objetivo es preparar a las distintas unidades para una rápida transición desde un escenario de paz hacia uno de conflicto, mediante ejercicios que simulan condiciones reales de combate.
Las autoridades señalaron que el entrenamiento contempla el uso de personal, terreno, equipamiento y tiempos reales para perfeccionar la coordinación entre las distintas ramas militares. Además, busca fortalecer los sistemas de mando y control, mejorar la logística operativa y optimizar la gestión de los factores estratégicos presentes en un eventual campo de batalla.
Durante la jornada, la agencia taiwanesa CNA informó sobre el desplazamiento de vehículos blindados por la carretera provincial 31, una de las principales rutas estratégicas del norte de Taiwán. De acuerdo con fuentes militares y especialistas en defensa, las patrullas de reconocimiento permitieron familiarizar a las tropas con el terreno para facilitar un despliegue rápido en caso de guerra y dificultar el avance de fuerzas adversarias.
El inicio de estos ejercicios coincidió con un nuevo incremento de la actividad militar china en las cercanías de la isla. Según el Ministerio de Defensa taiwanés, el Ejército Popular de Liberación realizó un entrenamiento de largo alcance en alta mar, movilizando 21 aeronaves, entre ellas cazas J-16, aviones de alerta temprana KJ-500 y aeronaves cisterna YU-20. De ese total, 19 ingresaron en la Zona de Identificación de Defensa Aérea del suroeste de Taiwán y el Pacífico occidental.
Frente a estos movimientos, las Fuerzas Armadas taiwanesas activaron sus sistemas conjuntos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de desplegar aeronaves, buques de guerra y sistemas de misiles terrestres para monitorear la situación y responder a las operaciones militares chinas.
Las tensiones entre Pekín y Taipéi continúan marcando la relación entre ambas partes. China sostiene que Taiwán forma parte de su territorio y mantiene abierta la posibilidad de utilizar la fuerza para lograr la reunificación, mientras que el Gobierno taiwanés rechaza esa postura y afirma que el futuro político de la isla debe ser decidido únicamente por sus habitantes. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
