La Segunda Sala de la Corte Suprema rechazó este lunes el recurso de nulidad presentado por la defensa de Héctor Espinosa, confirmando de manera definitiva la sentencia de 17 años de presidio para el otrora director general de la Policía de Investigaciones (PDI). Con este fallo, el máximo tribunal ratifica la resolución dictada hace tres meses por el Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, marcando un precedente en la persecución de delitos de corrupción en el alto mando de las policías.
Espinosa fue condenado como autor de tres delitos reiterados:
- Malversación de caudales públicos: Vinculada al uso indebido de gastos reservados.
- Falsificación de instrumento público.
- Lavado de activos.
Además de la pena de cárcel, que Espinosa deberá cumplir de forma efectiva en el Anexo Penitenciario Capitán Yáber, la justicia impuso severas sanciones económicas y patrimoniales para reparar el daño causado al fisco:
- Indemnización: Pago de $146 millones por concepto de daño emergente.
- Decomiso de bienes: Se ordenó la incautación de propiedades ubicadas en la comuna de Las Condes (departamento, bodegas y estacionamientos) pertenecientes a Espinosa y su cónyuge, María Magdalena Neira.
- Costas del juicio: El exdirector deberá costear los gastos legales del proceso tras ser “vencido totalmente” en la demanda civil.
FRACASO DE RECURSO DE NULIDAD
La defensa de Espinosa intentó revertir la condena alegando infracciones a las garantías constitucionales y supuestos errores en la investigación patrimonial realizada por la Fiscalía Metropolitana Oriente. El argumento central era que el patrimonio del exdirector no incluía fondos provenientes de gastos reservados; sin embargo, los ministros de la Segunda Sala desestimaron estas alegaciones, validando la prolijidad de las pruebas presentadas durante el juicio oral.
Este fallo llega en un momento de alta sensibilidad política, coincidiendo con las audiencias de formalización de otras figuras vinculadas a filtraciones de información y corrupción en el sistema judicial y policial, como el caso del exfiscal Manuel Guerra. (NP-Gemini-Emol)
