La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el intento del presidente Donald Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento mediante un decreto ejecutivo dirigido a los hijos de inmigrantes en situación migratoria irregular. En una decisión adoptada por seis votos contra tres, el máximo tribunal determinó que la medida es incompatible con la Constitución.

El decreto, firmado por Trump el 20 de enero de 2025 tras su regreso a la Casa Blanca, sostenía que los hijos de personas que permanecen ilegal o temporalmente en el país no estaban sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos y, por lo tanto, no podían acceder automáticamente a la ciudadanía.

Sin embargo, la Corte concluyó que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución garantiza la ciudadanía a todos los niños nacidos en territorio estadounidense, incluidos aquellos cuyos padres se encuentren en el país de manera irregular o temporal. Los magistrados recordaron que esta disposición, incorporada en 1868 tras la Guerra de Secesión, fue creada para asegurar los derechos de los antiguos esclavos y sus descendientes.

Tras conocerse el fallo, Trump cuestionó la decisión y llamó al Congreso, donde los republicanos mantienen el control, a impulsar una reforma legal que permita avanzar en uno de los principales ejes de su política migratoria. El mandatario ha argumentado que la ciudadanía por nacimiento favorece el denominado “turismo de nacimiento”, práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y obtener la nacionalidad estadounidense para sus hijos.

La Corte Suprema recordó que las excepciones al derecho de ciudadanía por nacimiento son limitadas y solo alcanzan a casos específicos, como los hijos de diplomáticos extranjeros y determinadas situaciones vinculadas a comunidades indígenas históricas.

El caso reavivó un histórico debate constitucional y recordó el precedente establecido en 1898 con Wong Kim Ark, nacido en San Francisco de padres chinos, cuyo derecho a la ciudadanía fue reconocido por la Corte Suprema pese a las restricciones migratorias vigentes en esa época.

La decisión contó con opiniones disidentes. El juez conservador Clarence Thomas sostuvo que la Decimocuarta Enmienda fue concebida para proteger a los antiguos esclavos y consideró que su alcance no debiera extenderse a los hijos de personas que ingresaron ilegalmente al país, argumentando que estos mantienen vínculos de ciudadanía con otra nación.

El fallo representa un nuevo revés judicial para la administración Trump en materia migratoria, aunque el mandatario ha obtenido recientemente otros respaldos del máximo tribunal en asuntos relacionados con la administración federal y las competencias de los estados. (NP-ChatGPT-Agencias-Emol)