La Corte Suprema de Brasil decidió extender de manera indefinida el régimen de prisión domiciliaria otorgado al expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años y tres meses de cárcel por su responsabilidad en delitos vinculados a un intento de alterar el orden democrático.

La resolución fue adoptada por el juez Alexandre de Moraes, encargado del proceso judicial contra el exmandatario, quien fundamentó la medida en criterios humanitarios debido al delicado estado de salud que enfrenta Bolsonaro.

El beneficio había sido concedido inicialmente en abril por un período de 90 días, luego de que el expresidente presentara complicaciones médicas derivadas de una bronconeumonía que requirió tratamiento quirúrgico. Sin embargo, nuevos informes médicos indicaron que su condición continúa siendo frágil y que la recuperación debe mantenerse en un ambiente controlado.

De acuerdo con la resolución judicial, el entorno domiciliario sigue siendo considerado el más adecuado para proteger la salud del exjefe de Estado y favorecer su recuperación. La Corte no estableció un plazo específico para el término del beneficio, señalando que se mantendrá durante el tiempo necesario según su evolución clínica.

CONDICIONES IMPUESTAS POR LA JUSTICIA

La continuidad de la prisión domiciliaria quedó sujeta al cumplimiento de nuevas exigencias. Entre ellas, el juez Moraes ordenó que la defensa de Bolsonaro entregue a la Policía Federal diez armas registradas a nombre del expresidente, incluyendo pistolas, escopetas y carabinas.

La medida responde a las restricciones impuestas tras su condena, que incluyen la pérdida del derecho a portar armas y mantener registros activos asociados a ellas.

El magistrado aclaró, no obstante, que la Fiscalía no consideró como una infracción grave la presencia de una pistola encontrada en poder de una persona encargada de la seguridad del exmandatario.

Antes de recibir la autorización para cumplir la pena en su domicilio, Bolsonaro permaneció detenido en dependencias de la Policía Federal en Brasilia y posteriormente en un recinto penitenciario de la capital brasileña.

Durante ese período, su estado de salud presentó diversos episodios de deterioro que requirieron atención médica, situación que finalmente llevó a la justicia a modificar las condiciones de cumplimiento de su condena.

La decisión mantiene abierto el seguimiento judicial sobre el expresidente brasileño, mientras continúa cumpliendo las restricciones establecidas por la Corte Suprema. (NP-ChatGPT-Bio Bio-Agencias)