La Superintendencia de Pensiones emitió la normativa definitiva que regula la entrada de nuevos competidores al sistema previsional chileno. Este paso administrativo ocurre en un momento de alta efervescencia en el sector, con actores que van desde empresas tecnológicas hasta federaciones sindicales evaluando la creación de sus propias administradoras. Las nuevas reglas buscan elevar el estándar de solvencia y profesionalismo de las entidades que gestionen los ahorros de los trabajadores.
NUEVOS ACTORES Y RESTRICCIONES DE PROPIEDAD
La reforma previsional amplía el espectro de instituciones que pueden constituir una AFP. Ahora, las Administradoras Generales de Fondos (AGF) —no bancarias—, las cooperativas de ahorro y crédito, y las cajas de compensación están facultadas para ingresar al mercado, previa autorización de sus respectivos reguladores (CMF o Suseso). No obstante, para evitar la concentración, la ley prohíbe explícitamente que un mismo grupo empresarial sea dueño de más de una administradora.
ELEVACIÓN DE LOS ESTÁNDARES FINANCIEROS Y TÉCNICOS
La nueva normativa introduce cambios significativos en las barreras de entrada, destacando un fuerte incremento en el respaldo económico exigido:
Capital Mínimo: Se eleva a 50.000 UF, un salto considerable frente a las 5.000 UF iniciales que se requerían antes de la reforma.
Experiencia Directiva: La mayoría del directorio y los equipos de inversión deberán acreditar una trayectoria sólida. El gerente de inversiones debe certificar al menos siete años de experiencia en administración de activos.
Gestión de Riesgos: El responsable de riesgos y el equipo profesional principal deben contar con un mínimo de cinco años de experiencia en entidades que gestionen al menos US$ 1.000 millones.
EXTERNALIZACIÓN Y PUESTA EN MARCHA
Un aspecto clave de la norma es la flexibilidad operativa: las AFP podrán subcontratar todas sus funciones, excepto aquellas vinculadas directamente a la inversión de los fondos, las cuales deben mantenerse bajo control interno. Para iniciar operaciones, las entidades deberán presentar una carta Gantt detallada y tener contratados a todos sus equipos profesionales y ejecutivos de inversiones y control de cuentas.
CONTEXTO Y PLAZOS
Aunque las reglas ya están definidas, su vigencia oficial comenzará en abril de 2027, otorgando un periodo de adecuación para las empresas interesadas. Actualmente, proyectos como el de Fintual AGF y la propuesta de la confederación de trabajadores municipales (Fentramuch) lideran el interés por desafiar el actual escenario de siete administradoras, en un mercado que en los años 90 llegó a tener más de 20 actores. (NP-Gemini-Emol)



