El subsecretario de Servicios Sociales, Alejandro Fernández, afirmó que los ajustes presupuestarios entre 2025 y 2026 han tenido efectos directos en beneficios sociales, en medio de la controversia por la reducción de $32.721 millones en el presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
La autoridad señaló que tanto la transición entre las leyes de presupuesto como recortes adicionales incidieron en programas sensibles, subrayando que estas experiencias fueron consideradas en las decisiones actuales para evitar nuevos impactos en la ciudadanía.
Fernández ejemplificó la situación con el plan de invierno para personas en situación de calle, donde —según indicó— se registraron disminuciones significativas en la disponibilidad de albergues debido a recortes cercanos a $2 mil millones, lo que calificó como una afectación crítica.
Asimismo, mencionó reducciones en áreas como atención a adultos mayores y programas de salud mental, incluyendo la eliminación de iniciativas de apoyo psicosocial dirigidas a niños en contextos vulnerables, destacando la sensibilidad de estos ámbitos.
Las declaraciones se producen en un contexto de debate político por la redistribución de recursos en programas sociales, medida que ha generado cuestionamientos desde el Congreso.
Desde el Ejecutivo, en tanto, han defendido que los ajustes recientes no afectarán beneficios directos. En esa línea, el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, aseguró que se trata de adecuaciones del gasto basadas en la demanda.
Finalmente, Fernández sostuvo que las decisiones actuales buscan evitar repetir impactos negativos previos, enfatizando que el objetivo es resguardar la continuidad de los beneficios dirigidos a la población. (NP-ChatGPT-Emol)
