El subsesecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira, cuestionó la visita que funcionarios del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) realizaron a Carlos Cancino Tapia, conocido como “El Rana”, imputado por los homicidios de los carabineros Eugenio Nain y Marcos Cosme. La autoridad sostuvo que, si bien el organismo actuó dentro de las facultades que le otorga la ley, consideró que el momento elegido para efectuar la diligencia transmitió una señal inconveniente.
Durante una entrevista concedida al diario El Austral de Temuco, en el marco de una gira por la Región de La Araucanía, Mira señaló que tanto el INDH como el Comité para la Prevención de la Tortura cuentan con atribuciones legales para visitar centros de reclusión y supervisar las condiciones en que permanecen las personas privadas de libertad. No obstante, estimó que la oportunidad en que se realizó la visita al imputado generó una percepción compleja en la opinión pública.
El subsecretario enfatizó además el respaldo del Gobierno a Carabineros de Chile, destacando que la institución cumple un rol esencial en la protección de los derechos humanos y en el resguardo del orden público. Asimismo, recordó que el Instituto Nacional de Derechos Humanos es un organismo autónomo, por lo que sus decisiones no están sujetas a instrucciones ni intervenciones del Poder Ejecutivo.
Respecto de la reforma al INDH que el Gobierno prevé ingresar al Congreso entre agosto y septiembre, Mira explicó que la iniciativa busca fortalecer la institucionalidad de derechos humanos y acercarla a la ciudadanía. Según indicó, la propuesta contempla cambios en la estructura de gobernanza del organismo, diferenciando las funciones del Consejo y de la Dirección Ejecutiva, además de incorporar mayores estándares de probidad, transparencia y pluralidad en su funcionamiento.
La autoridad agregó que la reforma también pretende revisar el mandato del instituto para reforzar su capacidad de proteger de manera efectiva los derechos de todas las personas. En ese contexto, reconoció que existen críticas respecto de un eventual sesgo político del organismo y señaló que muchas víctimas de la crisis de seguridad y sectores vulnerables no perciben al INDH como una institución cercana o representativa.
En relación con esas observaciones, el subsesecretario manifestó que el Gobierno evalúa introducir mecanismos que fortalezcan la pluralidad en la composición del Consejo del instituto y amplíen la participación de organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de aumentar la legitimidad y representatividad de la entidad.
Frente a las propuestas impulsadas por algunos parlamentarios para eliminar el Instituto Nacional de Derechos Humanos, Pablo Mira sostuvo que esa alternativa no constituye una solución. En cambio, afirmó que el país enfrenta una oportunidad para modernizar y consolidar una institución más robusta, plural y representativa, capaz de responder a las actuales demandas en materia de promoción y protección de los derechos humanos. (NP-ChatGPT-Emol)
