Las autoridades japonesas elevaron a 13 el número de personas fallecidas tras el terremoto de magnitud 7,1 que afectó el martes al sur del país. Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate, el Gobierno mantiene desplegados equipos de emergencia en las zonas más afectadas para localizar a personas desaparecidas y atender a los damnificados.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, señaló que aún existen personas atrapadas que esperan ser rescatadas, por lo que calificó la situación como una carrera contra el tiempo. Asimismo, indicó que el Ejecutivo movilizó todos los recursos disponibles desde que ocurrió el sismo y coordinó la respuesta con los distintos ministerios y organismos especializados.

La autoridad informó que, además de las víctimas fatales, el terremoto provocó el colapso de edificaciones, incendios, daños en carreteras y cortes en los suministros de electricidad y agua en diversas localidades. También llamó a los equipos de emergencia y a la población a extremar las medidas de prevención frente a las altas temperaturas que afectan a la zona durante las labores de rescate.

Entre los sectores más afectados se encuentra la localidad de Kashima, donde la explosión y posterior derrumbe parcial de un centro comercial mantiene desaparecidas a varias personas. Durante la madrugada, los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a ocho personas que permanecían bajo los escombros, mientras cientos de afectados han requerido atención médica en distintos centros asistenciales.

El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, informó que cerca de 4.600 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa participan en las tareas de respuesta, incluyendo personal especializado en rescate urbano desplegado en las zonas con mayores daños.

Las labores también se concentran en una planta industrial de la empresa Nippon Paper Industries, en la ciudad de Yatsushiro, donde equipos de bomberos y personal de emergencia trabajan para ubicar a trabajadores que permanecen atrapados luego del colapso de una chimenea provocado por el movimiento telúrico.

El terremoto se registró a las 16:27 horas del martes, con epicentro a unos diez kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, según informó la Agencia Meteorológica de Japón. Tras el sismo se emitió una alerta preventiva de tsunami, que posteriormente fue levantada, aunque las autoridades mantienen la advertencia por posibles réplicas durante los próximos días.

El movimiento alcanzó el nivel máximo de la escala japonesa de intensidad sísmica, convirtiéndose en el primer evento de esa magnitud desde el terremoto que afectó la península de Noto en 2024. Además de las pérdidas humanas, las autoridades reportaron importantes daños en infraestructura vial, afectaciones a la principal autopista de la isla de Kyushu y deterioros en monumentos históricos, entre ellos el castillo de Kumamoto y el santuario de Yatsushiro. (NP-CHatGPT-Emol Agencias)