Un subcomisario de la Policía de Investigaciones (PDI) protagonizó un amplio operativo durante la tarde del martes al interior de un edificio ubicado en el sector de Avenida Las Condes con Las Tranqueras, en la comuna de Las Condes.
El funcionario, identificado con las iniciales R.A.S.C., de 47 años y perteneciente a la Brigada Investigadora de Robos e Intervención Criminalística (BiroIncri) de Vitacura, había llegado hasta una oficina de abogados con el objetivo de solicitar asesoría legal.
De acuerdo con antecedentes de la investigación, durante la mañana del mismo día el detective había sido notificado de un sumario administrativo en su contra. Su esposa señaló que el funcionario manifestaba sentirse amenazado y que tenía la intención de acudir al Ministerio Público para entregar información relacionada con presuntas irregularidades dentro de la institución.
OPERATIVO MOVILIZÓ A EQUIPOS POLICIALES
Por causas que están siendo investigadas, el subcomisario sufrió una descompensación mientras se encontraba en el edificio. Durante el episodio rompió un ventanal, dejó su arma de servicio y pidió ayuda desde el inmueble, situación que generó la presencia de equipos de emergencia y personal policial en el sector.
En registros difundidos a través de redes sociales, el funcionario realizó diversas acusaciones y aseguró contar con antecedentes sobre eventuales hechos de corrupción, información que posteriormente fue entregada a las autoridades correspondientes.
Según cercanos, el subcomisario no mantenía antecedentes psiquiátricos conocidos y continuaba desempeñándose como funcionario activo de la PDI. Además, fuentes vinculadas al caso señalaron que contaba con una trayectoria reconocida dentro de la institución.
INVESTIGACIÓN QUEDA BAJO RESERVA
Tras la llegada de un fiscal y personal de Carabineros, el funcionario entregó los antecedentes que decía mantener sobre posibles irregularidades.
Posteriormente, debido a su estado de salud, fue trasladado hasta el Hospital de Carabineros para recibir atención médica y una evaluación profesional.
El Ministerio Público declaró bajo reserva la investigación, mientras continúan las diligencias destinadas a esclarecer tanto las circunstancias del incidente como los antecedentes entregados por el subcomisario.
BAJO PROTECCIÓN DE CARABINEROS
La Fiscalía Metropolitana Oriente y Carabineros quedaron a cargo de las primeras diligencias relacionadas con el caso de un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) que durante la noche del martes protagonizó un operativo en un edificio de Las Condes, donde aseguró sentirse amenazado y denunció supuestos hechos de corrupción.
El detective, de 47 años, afirmó durante varias horas que buscaba entregar antecedentes sobre presuntas redes irregulares al interior de la institución y otros organismos. Sin embargo, hasta ahora, esas acusaciones se mantienen en proceso de revisión y no han sido corroboradas por los investigadores.
Durante el episodio, el funcionario dejó su arma de servicio y pidió ayuda desde una ventana del inmueble, señalando que temía por su seguridad. Posteriormente, Carabineros logró intervenir y trasladarlo a un recinto asistencial para recibir atención médica.
PRIMERAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN E INVESTIGACIÓN
Tras tomar contacto con el funcionario, la Fiscalía dispuso una serie de medidas destinadas a resguardar su seguridad y avanzar en la recopilación de antecedentes.
El detective fue llevado a un Servicio de Atención Primaria de Urgencia (Sapu) para una evaluación médica y constatación de lesiones, para luego regresar a su domicilio junto a su familia.
Además, se estableció vigilancia policial en su vivienda y una prohibición de acercamiento de funcionarios de la PDI mientras continúan las diligencias.
Como parte del procedimiento, el Laboratorio de Criminalística de Carabineros quedó a cargo de periciar el arma institucional entregada por el funcionario, una pistola Glock calibre .40 con sus respectivas municiones.
ANTECEDENTES DEL FUNCIONARIO SON ANALIZADOS
Dentro de la investigación también se revisan los antecedentes personales y laborales del detective. Fuentes vinculadas al caso señalaron que el funcionario mantenía una trayectoria de aproximadamente 15 años en la PDI y se desempeñaba en la Brigada Investigadora de Robos e Intervención Criminalística.
Desde su entorno laboral indicaron que no existían antecedentes conocidos de problemas psiquiátricos previos y destacaron su experiencia dentro de la institución.
Otro punto bajo análisis corresponde a las declaraciones del funcionario sobre la existencia de un eventual sumario administrativo en su contra. Según antecedentes preliminares, no existiría hasta ahora un procedimiento de esas características confirmado.
La Fiscalía continuará con las diligencias para verificar la información entregada por el detective y determinar si existen antecedentes que permitan respaldar las denuncias realizadas durante el incidente. (NP-ChatGPT-Emol)
